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Economía alemana

Faldas, timbres e indicadores económicos

Todos queremos saber lo que nos depara el futuro. No solo los estadistas del Instituto Ifo en Alemania quieren filtrar y hacer pronósticos con los millones de datos que diariamente produce la economía.

El Índice de Clima de Negocios del Instituto Alemán de Investigación Económica (Ifo) ha cedido ligeramente. Esta noticia ha sido divulgada por todas las agencias el pasado lunes (26.10.2015) con el añadido de “el muy bien valorado índice”. Y es verdad, el “índice Ifo” goza de buena reputación entre los profesionales, porque aúna dos componentes: alrededor de 7000 empresas de diversos sectores, como la industria, el comercio y la construcción reportan a los estadistas muniqueses cómo evalúan su situación actual y también expresan sus expectativas para los siguientes seis meses.

Los empresarios conocen tan al dedillo su situación y la de su sector que sus expectativas son valoradas como indicador anticipado sobre el desarrollo de la actividad de la economía germana. No hay muchos indicadores tan cualitativos como este. Otro muy valorado es el indicador del nivel de encargos en el sector industrial que facilita mensualmente la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania (destatis) en Wiesbaden.

Interpretar bien los encargos

“Los encargos de hoy son la producción de mañana”, justificó Jörg Krämer, el jefe economista del Commerzbank, sus pronósticos sobre la caída masiva de la economía alemana en 2009, tras llegar el punto álgido de la crisis financiera mundial de 2008. Krämer fue uno de los pocos economistas que dio en el clavo a la hora de interpretar la reducción repentina de encargos en otoño de 2008.

Por supuesto que hay cualquier cantidad de parámetros estadísticos que directa o indirectamente arrojan datos sobre el desarrollo de la coyuntura económica. No tiene que ser el “Indicador del Bajo de la Falda” de George Taylor de 1926, quien aseveraba que había una relación estadística entre el bajo de la falda y la coyuntura económica. En tiempos de auge económico, las mujeres usan faldas más cortas, una “tesis” que supuestamente se confirmó en un estudio llevado a cabo por la Erasmus School of Economics de Rotterdam en 2010; por lo visto hay un retraso temporal entre el “boom” y la moda de falda corta de alrededor de tres años.

¿Falda corta, buena coyuntura económica?

¿Falda corta, buena coyuntura económica?

¿Hechos o estados de ánimo?

Además del indicador Index, los ciudadanos de a pie conocen el Índice de Consumo de la Sociedad de Información de Consumo de Nurémberg (GfK) y el Índice de Coyuntura ZEW. En el primero, 2000 personas, a partir de los 14 años y elegidas representativamente cada mes, dicen cuánto ganan y sus expectativas de consumo para los próximos 12 meses. La relación entre las repuestas y los gastos reales de consumo no son significativos, por eso debería hablarse en este caso de índice de confianza.

Oír cómo crece la economía

Nikos Askitas, director de IZA en Bonn.

Nikos Askitas, director de IZA en Bonn.

"Signals in the noise" o reconocer las señales por el ruido es lo que pretende el matemático Nikos Askitas en su blog www.askitas.com. El director del Instituto de Investigación de Bonn (IZA) desarrolló junto con el jefe de IZA, Klaus Zimmermann, el Índice de Peaje: “En el lugar preciso puede escucharse cómo crece la economía. Y cuando crece, entonces pita.”

El ruido suena, sobre todo, en camiones con más de doce toneladas tan pronto circulan por la autopista. Es el timbre indicador de que se vencerá el peaje del Cosorcio Toll Collect, empresa que controla el peaje en las autopistas alemanas. Sin embargo, los datos también tienen otra función: se puede medir el rendimiento económico en tiempo real , más rápidamente que antes. Todo esto gira alrededor de una idea muy simple. Cuánto más produzca una economía, los proveedores transportarán más mercancías a las empresas y, de ahí, a los comerciantes y clientes.

“La moda del justo a tiempo es inquebrantable”, comenta Askitas a DW. “El almacén está ahora en la autopista.” Además, los datos de producción actuales están disponibles con retraso. Al fin de cada mes, las empresas presentan sus cifras a la Oficina Federal de Estadística y la publicación del índice de producción tarda 36 días. Los datos de las estaciones de medición por el contrario están disponibles en tiempo real. Y, “mi porcentaje de error es, en comparación con los datos reales de producción, de entre cero y dos por ciento”, se alegra Askitas. Y mientras que el Índice Ifo se muestra levemente débil para octubre, el Índice de Peaje IZA, sin embargo, señala el nivel más elevado de todos los tiempos.