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Europa

Eurogrupo, dividido sobre Grecia

Entre el optimismo y la desconfianza, los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona están divididos en cuanto a la mejor vía para superar la crisis de Grecia y alejar el fantasma de su salida del euro.

La supervivencia de Grecia en el club de los países de la moneda única sigue en duda. El Eurogrupo se reunió este sábado (11.07.2015) y retomará sus deliberaciones este domingo, anunció el ministro de Finanzas de Finlandia, Alexander Stubb, en un mensaje en Twitter.

Los representantes de la eurozona debaten la petición de Grecia para un tercer multimillonario rescate y la oferta de reformas con que la acompañan, sobre la base de un análisis de las instituciones acreedoras (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional).

La lista de reformas del Gobierno del primer ministro griego, Alexis Tsipras, respaldada por el Parlamento heleno, aumenta impuestos y cotizaciones sociales y reduce las pensiones, en una línea muy similar a la oferta que esos organismos hicieron a Grecia y que esta rechazó el mismo día en que convocó por sorpresa el referéndum del pasado 5 de julio.

El optimismo

En la reunión del Eurogrupo, que comenzó a las 13.30 GMT bajo presidencia del holandés Jeroen Dijsselbloem, las partes intentan también recuperar la confianza perdida por los vaivenes y sorpresas de los cinco últimos meses de negociaciones.

La Comisión Europea y Francia han encarado con optimismo esta negociación, que "se presenta larga", en palabras del ministro italiano de Finanzas, Pietro Carlo Padoan. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, señaló que "las instituciones, todas, hemos dicho que ese plan puede constituir una buena base para la negociación", y valoró que el Parlamento heleno lo haya respaldado.

También el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, valoró la "determinación política" de Atenas para recuperar la confianza perdida entre las autoridades griegas y las instituciones y los países del euro, e igualmente consideró ese plan como "una buena base para emprender discusiones y negociaciones".

La desconfianza

La desconfianza, por otra parte, ha sido subrayada por los ministros de los países que representan la posición más ortodoxa respecto a Grecia, como el alemán Wolfgang Schäuble, que insistió a su llegada en que "las propuestas no son suficientes", además de señalar que la confianza entre las partes "se ha destruido". En esta línea más ortodoxa se expresaron también el ministro de Finanzas austríaco, Hans Jorg Schelling y su homólogo eslovaco, Peter Kazimir.

La situación de Grecia se ha ido deteriorando en los últimos meses y en especial desde finales de junio, cuando no abonó al FMI un pago de 1.500 millones de euros y vio expirar su segundo rescate financiero sin un acuerdo con sus socios para acceder a los 7.200 millones que estaban pendientes. Posteriormente decretó un corralito financiero que ya dura dos semanas y deja sin aliento a la economía helena, falta de liquidez y ahogada por una abultada deuda que alcanza el 175 % del PIB.

Schäuble: las propuestas (de Grecia) no son suficientes.

Schäuble: "las propuestas (de Grecia) no son suficientes".

¿"Grexit" temporal?

Por otra parte, el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung citó un documento del Ministerio de Finanzas alemán con tres posibles caminos para superar la crisis: uno, pediría a Grecia que legisle inmediatamente para comenzar a aplicar las reformas el mismo lunes. El segundo camino supondría que el país heleno mejore su última propuesta, incluyendo el traspaso de bienes por valor de 50.000 millones de euros a un fondo fiduciario como garantía de pago de los nuevos créditos que solicita.

La tercera opción, sería una salida temporal de la eurozona por al menos cinco años, acompañada de ayudas al crecimiento que alivien el sufrimiento de la población. Esta última vía, supuestamente, contaría desde ya con el consentimiento de la canciller alemana, Angela Merkel.

"Esta es una vieja idea del profesor alemán Hans-Werner Sinn, que hablaba de un periodo sabático del euro. No se puede tomar en serio: no es legalmente posible, no tiene sentido económico y no está en línea con la realidad política", reaccionaron fuentes comunitarias. Agregaron que "ahora es el momento de mantener una discusión seria y de soluciones, no de reactivar ideas académicas y carentes de sentido práctico".

RML (efe, reuters, dpa)