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Economía

El turismo en los tiempos de Erdogan

Los alemanes son los campeones mundiales del turismo. En 2016 cayó la cifra de viajeros que visitan Turquía, lo que beneficia especialmente a España y Grecia.

Seguridad y libertad de movimiento, esas son las palabras claves de la Feria Internacional de Turismo de Berlín (ITB) de este año. El desarrollo del “brexit” y la prohibición del ingreso por parte de Estados Unidos a los ciudadanos de seis países predominantemente musulmanes resultan amenazantes. También preocupa el debate en torno a la posibilidad de que sea necesaria una visa para moverse entre la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá.

“Sería una pesadilla que los alemanes necesitemos una visa para entrar a Estados Unidos”, dice Michael Frenzel, presidente de la Asociación Federal de empresas alemanas de turismo. “Para nuestro sector es fundamental que los clientes puedan viajar sin restricciones ni limitaciones ya sean religiosas, de origen o raza”, agrega.

El del turismo es un negocio sensible. Para los clientes se trata de un momento precioso en el que no quieren problemas. Simplemente buscan ser felices. Por eso a la industria nada le asusta más que las crisis políticas y la inseguridad. Las crisis en Egipto y Túnez hicieron que sus economías sintieran el impacto. Una lista a la que ahora se suma Turquía.

Turquía

5,6 millones de turistas alemanes viajaron al sol turco en 2016. Un país atractivo, no solo por el clima, sino también por la relación precio-calidad. Sobre todo para las familias, Turquía se había convertido en un destino muy deseado. Pero la crisis política del último año hizo que las reservas cayeran hasta un 40 por ciento. En los primeros meses de 2017 las cifras se hundieron un 58 por ciento más.

El golpe militar y las detenciones de miles de personas vuelven al país un destino difícil para el turismo. A esto se suma la actual disputa entre Berlín y Ankara. “Vemos con muy malos ojos la actual tensión política entre ambos países”, afirma Norbert Fiebig, presidente de la Asociación Alemana de Turismo.

“Cuanto más se trata el tema en los medios, más profundamente impacta en la cabeza de los clientes”, sentencia. Sin embargo, su esperanza es que en este 2017 los operadores turcos puedan seducir a los turistas con atractivas ofertas.

Deutschland Internationale Tourismus-Börse ITB in Berlin (picture-alliance/dpa/R. Jensen)

Michael Frenzel, Norbert Fiebig y el ministro de turismo de Botswana, Tshekedi Khama

Encuentro ITB en Berlín

El ministro de Turismo turco dirá presente este jueves (09.03.2017) en la reunión del ITB en Berlín. Con cerca de 10 mil expositores de 184 países, la feria es un escenario atractivo para la promoción y los negocios. Los primeros meses del año son muy importantes para las compañías ligadas al turismo. Es ahora cuando se planifican y reservan las vacaciones del verano.

“Los alemanes son, y esto sigue siendo así, los campeones mundiales del turismo”, asegura Frenzel. 60 mil millones de euros gastaron los turistas alemanes en 2016. Esto es un 2 por ciento más que el año anterior. Incluyendo a los bebés y a los ancianos, cada alemán estuvo 20 días de viaje. Cifras que este año podrían incrementarse.

Grecia

En primer lugar los alemanes hacen turismo interno, en las costas y las montañas. En cuanto al turismo internacional, España es el destino predilecto. En los últimos tiempos se destaca el sorprendente crecimiento de Grecia. La demanda creció un 70 por ciento en relación al año anterior.

Así, Grecia se convirtió en este 2017 en el segundo país en el que se realizaron reservas. También crecieron un tercio las reservas en Bulgaria y Croacia. Chipre y Marruecos fueron otros de los destinos más solicitados. Egipto y Túnez, según Fiebig, también tuvieron un desarrollo positivo en comparación con los años anteriores.

Botswana

Una porción creciente de turistas se dirige a Botswana, que este año será el país invitado del ITB. 228 mil puestos de trabajo dependen en el país africano del negocio del turismo, lo que constituye el 10 por ciento de su población.

Botswana cuenta con una increíble naturaleza y animales salvajes. Un tercio de los elefantes africanos viven allí bajo protección.

También los rinocerontes disfrutan de protección. En la actualidad, 220 de los gigantes blindados provenientes de otros países fueron reubicados en Botswana, porque tienen mejores posibilidades de sobrevivir allí. Sin embargo, el país necesita desesperadamente apoyo financiero para continuar con esta política en contra de los cazadores furtivos, lo cual supone un presupuesto anual de entre cinco y siete millones de euros.

 

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