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Así es Alemania

El bikini discrimina

Ironías de la emancipación femenina: suecas luchan contra la discriminación en las piscinas y reivindican el derecho de las mujeres a bañarse con el pecho desnudo, igual como lo hacen los hombres.

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¿Por qué no en monokini?

En la tan liberal Escandinavia, las feministas han encontrado una nueva bandera de batalla: ahora luchan por su derecho a bañarse a pecho descubierto en las piscinas techadas. Y han conseguido su primer triunfo en la localidad portuaria de Sundsvall, en el norte de Suecia.

Cuestión de principios

A primera vista podría parecer un contrasentido, teniendo en cuenta que durante décadas una de las principales campañas del movimiento feminista estuvo dirigida contra la exhibición pública de cuerpos femeninos desnudos. Pero no lo es desde el punto de vista de las activistas de la organización “Bara Brust” (pecho desnudo). A su juicio, la prohibición de despojarse de la parte superior del bikini en las piscinas techadas de Suecia constituye una forma de discriminación. Al fin y al cabo, los hombres pueden mostrar su pecho sin problemas.

De lo que se trata, en el fondo, es de protestar contra la “sexualización” del pecho femenino, sostienen las suecas. Durante meses realizaron manifestaciones en las albercas de diversas ciudades, incluyendo Uppsala y Estocolmo, en las que simplemente se lanzaron al agua sin la pieza superior del traje de baño. Una y otra vez fueron desalojadas. Hasta que, por fin, los encargados de la piscina pública de Sundsvall cedieron y optaron por permitirles nadar a su gusto “mientras no incomoden a otros bañistas”.

¿Cundirá el ejemplo?

Tras esta victoria, probablemente otras localidades seguirán el ejemplo. Y, por lo menos, se ha abierto un nuevo debate sobre la materia, que es lo que las promotoras de la iniciativa perseguían. Diversas manifestaciones de apoyo se han publicado en la prensa sueca, pero también ha habido críticas. Por ejemplo, se les reprocha levantar revuelo por una nimiedad, lo que no contribuye a lograr metas de fondo, como conseguir que las mujeres tengan acceso a mejores trabajos y reciban sueldos más altos.

A las activistas de “Bara Brust”, sin embargo, nada de eso les echa a perder la satisfacción de haber ganado el primer round en la lucha por el derecho a bañarse a pecho descubierto, igual que los hombres. Ahora esperan que su movimiento traspase las fronteras de Suecia. Desde ya dicen que hay filiales de la organización en Noruega y Dinamarca. Y de ahí a Alemania hay sólo un paso...

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