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Deportes

El Bayern se juega el futuro

Lo que suceda en el partido de vuelta por la semifinal de la Champions League contra Barcelona responderá las dudas del Bayern: ¿hasta cuándo se queda Pep Guardiola en Alemania? ¿Cuál es el futuro del equipo?

El Bayern no solo empezará el juego de la semifinal de la Champions League con un 0-3 en contra, sino también con una serie de incertidumbres en torno al futuro del entrenador Pep Guardiola y su equipo. Cuando el árbitro pite el final del partido, el resultado resolverá muchas interrogantes.

Tormenta anunciada

Las directivas del Bayern prometieron publicamente que nunca despedirán al entrenador español, una afirmación que repetidas veces han corroborado. Éste, por su parte, desmintió cualquier tipo de negociación con el Manchester City de Inglaterra en la conferencia de prensa antes del partido contra Barcelona. Guardiola no solo frenó los rumores de una posible partida de Múnich, sino que incluso anunció “la próxima temporada seguiré trabajando aquí”.

Estas dos posiciones serán sometidas a prueba si el Bayern pierde otra vez contra el Barcelona. Entre más abultada la derrota, mayor la presión de la opinión pública alemana sobre Pep Guardiola y el Bayern. Ante esa situación al club le quedarían pocas opciones para calmar los ánimos, y una de ellas es despedir al entrenador.

Pepe Reina, Schweinsteiger y el resto del Bayern perdieron ante el Augsburgo en la Bundesliga.

Pepe Reina, Schweinsteiger y el resto del Bayern perdieron ante el Augsburgo en la Bundesliga.

La otra es mantener el lazo con Guardiola, aguantar la tormenta hasta el final de la temporada y aprovechar la pausa de verano para remozar la plantilla del equipo con los fichajes que él demande, y confiar en que en algún momento del antes de finalizar el 2015 renueve el contrato que vence en julio del 2016.

Bayern ratificaría así la confianza que deposita en Pep Guardiola y le daría en la próxima temporada la oportunidad de intentar mejorar el balance obtenido en las dos anteriores.

Resultados apaciguadores

Un empate ante el Barcelona no acabaría con los cuestionamientos a la labor de Guardiola, pero tampoco le echaría más leña a una hoguera cuyas llamas -con ese resultado- se extiguirían solas a la vuelta de un par de días. Un efecto similar tendría una victoria del Bayern que no llevara al equipo a la final de la Champions League en Berlín. En este caso la confianza en el entrenador del club alemán regresararía y los factores externos serían los que explicaran los malos resultados y las metas no alcanzadas.

Una cosa muy distinta sucederá si el Bayern remonta en el Allianz Arena el 0-3 en contra y pese a todos los pronósticos elimina al Barcelona y llega a disputar el título de la Champions League. De suceder esto, lo cual está dentro de las probabilidades, Pep Guardiola alcanzaría un nuevo peldaño en su propia leyenda, uno mucho más alto que aquel en el que se encuentra al ser considerado “el mejor entrenador del mundo”.

No solo Alemania, sino el resto del mundo, se rendiría a sus pies. Independientemente de lo que puediera pasar en la final en Berlín, dentro de este hipotético escenario, el Bayern dejaría en manos de Pep Guardiola las riendas deportivas del club, con o sin renovación del contrato vigente. Sin miramientos, respaldado por la afición que no perdería de vista que él ha conseguido lo que pocos consideraban posible, el entrenador podría rescatar una temporada que ya se daba por perdida y empezar con toda libertad a construir el futuro del equipo bávaro.