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Europa

EEUU y Alemania confian en cerrar negociaciones de Doha

Estados Unidos y Alemania se mostraron hoy confiados en poder cerrar con éxito la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), después de años de infructuosas negociaciones para la liberalización del mercado mundial. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, y el ministro alemán de Economía, Michael Glos, afirmaron hoy en Berlín que es posible alcanzar resultados concretos en el cierre de la Ronda de Doha que tendrá lugar a finales de julio en Ginebra.

Si se lograse un acuerdo en ese encuentro, en el que participarán representantes de los 30 principales países comerciantes, se enviaría una señal positiva para la economía mundial, subrayó Glos tras reunirse con Paulson en la capital alemana. Según el estadounidense, ese posible acuerdo también contribuiría a aliviar la preocupación por el encarecimiento de los alimentos mediante la desmantelación de las trabas comerciales.

Ambos ministros manifestaron su preocupación por los altos precios del petróleo y los peligros que eso supone para la economía mundial. Según dijo Paulson, las medidas a corto plazo no pueden ayudar a solucionar este problema. En su opinión, lo que hay que hacer es permitir una mayor explotación petrolífera y fomentar mayores inversiones.

El representante alemán, por su parte, advirtió que los altos precios energéticos están afectando negativamente a los precios de los alimentos. Con una mayor eficiencia energética se podría abaratar el precio del petróleo y del gas natural, enfatizó.

La Ronda de Doha de la OMC empezó en 2001 para completar un tema que había quedado pendiente en la negociación anterior, la Ronda de Uruguay: el comercio agrícola. En la actual ronda, que ha de terminar la semana del 21 de julio en Ginebra, los países en desarrollo tratan de obtener un acceso libre de obstáculos para sus producciones agrícolas en los mercados de los países centrales.

Para ello, muchas naciones entre las que se encuentra Brasil, exigen a las grandes potencias, como Estados Unidos y la Unión Europea, que eliminen o reduzcan los subsidios que ofrecen a su agricultura y a sus exportaciones agrarias.