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El Mundo

¿Cumplirá Donald Trump sus promesas contra los inmigrantes?

Endurecer la política migratoria en Estados Unidos fue una de las principales promesas de campaña del presidente electo, Donald Trump. Pero, ¿cuánto será lo que en realidad podrá cumplir?

¿Podrá el presidente Trump llevar a la realidad su promesa de construir un "grande y bonito muro” en la frontera entre México y Estados Unidos?

"Puede comenzar a hacerlo”, dice Stephen Yale-Loehr, profesor de derecho migratorio en la Universidad de Cornell y autor de un estudio considerado como referencia en la materia. "Los fondos para el Departamento de Seguridad Nacional destinados a la inmigración y la seguridad fronteriza son aisgnados de manera general, y él puede destinar ese dinero a la construcción de un muro.”

"Bajo las leyes actuales, tiene facultades para hacer algo al respecto”, coincide Cristina Rodriguez, profesora de la Universidad de Yale especializada en derecho migratorio. "Pero construir ese ‘grande y bonito muro' del cual habló Trump requiere que el Congreso apruebe la financiación.”

Ambos expertos creen probable que el Congreso apruebe por lo menos los fondos iniciales para construir el muro, pero no creen que llegue a completarse físicamente uno que abarque totalmente la frontera entre México y Estados Unidos, por lo menos en los próximos cuatro años.

¿Podrá el presidente Trump deportar a todos los inmigrantes ilegales como prometió inicialmente o, como dijo luego, deportar a todos los inmigrantes ilegales que han cometido crímenes?

Está entre las facultades ejecutivas del presidente Trump acelerar los procesos de deportación sin necesidad de aprobación por parte del Congreso, dicen los especialistas. Pero para deportar rápidamente a todos los 11 millones de inmigrantes indocumentados que se estima viven en Estados Unidos, o solo a aquellos que cuentan con expedientes criminales, requeriría un presupuesto adicional que debería ser aprobado por el Congreso a fin de llevar a cabo los trámites necesarios; por ejemplo, se necesitaría dinero para contratar a más jueces migratorios, pues cada acusado de residir de manera ilegal e Estados Unidos tiene derecho a una audiencia.

"Cada gobierno debe definir a qué grupo de personas debe tener como prioridad, para juzgarlos y concentrarse en ellos”, indica Yale-Loehr. "El de Obama consideró prioritario deshacerse de inmigrantes criminales, y creo que Trump hará más de lo mismo. Puede expandir la definición de lo que es un crimen y quizá incluir a personas que solo han sido acusadas pero no sentenciadas. Es algo que puede hacer sin autorización del Congreso.”

"El mayor cambio de política que podría implementar sería considerar prioritarios a los inmigrantes que han cometido delitos menores, y no a autores de crímenes mayores”, dice Rodriguez. "En un par de ocasiones, Trump dijo que el número de los llamados ‘inmigrantes criminales' asciende a dos o tres millones de personas. Estas cifras, sobre todo la de tres millones, lucen bastante holgadas, de modo que no está claro si ve más allá del sector que ha cometido crímenes graves. Si la cultura de la aplicación de la ley es impulsada, es muy probable que esto suceda.”

¿Podrá el presidente Trump, como lo ofreció en su campaña, ordenar que Estados Unidos no admita a más refugiados de Siria? ¿Y podrá, como amagó, enviar de regreso a los refugiados que ya se encuentran en Estados Unidos?

"Ciertamente, tendrá poderes para detener la admisión de más refugiados”, considera Rodriguez. "El sistema de selección de refugiados le da al presidente facultades para determinar a cuántas personas debe admitirse cada año, y luego, de qué países. Así que el presidente fácilmente puede decir ‘no recibiremos a refugiados de Siria este año'”, indica Yale-Loehr.

Caricatura de Donald Trump en la frontera entre México y Estados Unidos

Lls propuestas de Trump han creado tensión con México

"Él no puede simple y sencillamente deportar de Estados Unidos a los refugiados, pero puede buscar salidas legales para argumentar que no deben permanecer ahí; por ejemplo, que son presuntos terroristas o que cometieron un crimen. Pero aún en estos casos, los refugiados tendrían derecho a una audiencia antes de ser deportados de Estados Unidos”, dice Yale-Loehr. "Pienso que es una amenaza vacía en cuanto a los refugiados que se encuentran ya en Estados Unidos.”

¿Podrá el presidente Trump, como lo propuso inicialmente, prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos? ¿O prohibir la inmigración procedente de regiones en las cuales se origina el terrorismo?

Trump no puede instituir una prohibición generalizada para que musulmanes entren a Estados Unidos porque ello sería anticonstitucional, afirma Rodriguez.

Pero Trump podría impedir que personas de determinadas regiones o países entren a estados Unidos, coinciden ambos especialistas.

"El presidente puede ordenar el reforzamiento de los procedimientos de verificación personal para ciudadanos de países que supuestamente representan una amenaza terrorista”, agrega Yale-Loehr. "Es algo que hicimos en cierta medida luego de los ataques terroristas de 2001, tanto en cuanto a la verificación personal fuera de Estados Unidos, como con el requerimiento de que ciudadanos de esos países que ya se encontraran en territorio estadounidense acudieran a las oficinas migratorias para registrarse, a fin de saber dónde estaban y realizar los procesos de verificaqción interna.”

¿Qué significa todo esto para Estados Unidos, un país tradicionalmente considerado de inmigrantes?

"Me parece que en los próximos años Estados Unidos será menos benevolente con los inmigrantes porque el presidente Trump ha dejado en claro que se concentrará en su lema ‘America first'”, dice Yale-Loehr. "A algunas personas no se les permitirá entrar y otras podrán hacerlo, pero tomará más tiempo del normal pasar los procedimientos de verificación antes de ser admitidos.”

"Hay razones para ser bastante pesimista”, dice Rodriguez. "Previsiblemente habrá más énfasis en la respuesta policiaca, y ésta se dirigirá a un sector más amplio que con el gobierno de Obama. La retórica y la orientación del gobierno de Trump serán mucho más negativos y realmente podrían reverberar ampliamente, aunque al final no cambie dramáticamente el número de personas que lleguen.”

 

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