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El Mundo

¿Cuándo es un genocidio un genocidio?

El papa Francisco ha llamado “primer genocidio del siglo XX” a la masacre de la población armenia por parte del imperio otomano y, con ello, ha desatado la ira de Turquía. El debate entra en una nueva etapa.

Cuando este viernes el Bundestag evoque el recuerdo de los armenios deportados, privados de alimento o asesinados entre 1915 y 1923, la precisión de las palabras será un tema fundamental. La posición oficial del gobierno consistía en lamentar aquellos hechos, pero nunca había habido una referencia oficial a ese término específico.

Esto está cambiando. La canciller alemana, Angela Merkel, pronuncia la palabra e incluso ha acordado con el presidente Joachim Gauck cómo utilizarla. En Alemania hubo razones, y muchas, para evitar referirse durante décadas al genocidio armenio.

Sobrevivientes del genocidio armenio, en foto tomada en 2007.

Sobrevivientes del genocidio armenio, en foto tomada en 2007.

El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), que tradicionalmente tiene nexos profundos como la comunidad turca de Alemania, temía perder votos si el gobierno alemán cambiaba su política y hablaba abiertamente de genocidio armenio.

El gobierno alemán tampoco quería incomodar a Turquía, aliado de la OTAN, ni ver afectada su relación con los más de dos millones de turcos que viven en Alemania. Además, pesa el tema del involucramiento alemán en la catástrofe armenia, por el cual se podrían demandar pagos por indemnizaciones.

El imperio otomano de 1915

El ejército otomano sufrió a finales de 1914 una humillante derrota ante las tropas rusas. Se estima que entre 50.000 y 80.000 turcos perdieron la vida en la mal planeada ofensiva invernal en el Cáucaso occidental. La batalla de Sarikamis es considerada el detonador del genocidio. Los turcos responsabilizaron de la derrota a los armenios, que supuestamente pelearon al lado de los rusos o participaron en acciones antiotomanas.

Según la versión turca, los armenios fueron la quinta columna de Rusia y tenían el objetivo de fundar un Estado armenio para obtener acceso directo desde el Cáucaso hasta el Mediterráneo.

La ruta del desierto

A finales de abril de 1915 comenzaron en la región de Anatolia los llamados “envíos”. Intelectuales, políticos y otros armenios fueron sistemáticamente deportados desde Constantinopla, la capital otomana, a Anatolia, donde fueron asesinados.

Conmemoración de las víctimas del genocidio en Erevan.

Conmemoración de las víctimas del genocidio en Ereván.

Una testigo presencial lo relataba de esta manera: “Los deportaban al desierto y, para agotarles las fuerzas, los hacían caminar en círculos durante días”. Entre 300.000 y 1.500.000 de armenios murieron en tales deportaciones.

El Reich alemán como cómplice

Ningún otro Estado se vio tan involucrado en el destino de los armenios como el Reich alemán, que seguía intereses económicos y estratégicos. Los alemanes eran importantes aliados del decadente imperio otomano: le proporcionaban armas o le enviaban expertos militares. Los numerosos consulados en el imperio otomano mantenían bien informado a Berlín sobre todos los detalles de las deportaciones de armenios. Hay documentos que lo demuestran. En uno de ellos, el canciller del Reich,Theobald von Bethmann-Hollweg anota: “Nuestra única meta debe ser mantener a los turcos de nuestro lado hasta el final de la guerra, ya sea que los armenios se vayan a pique o no”.

Hace diez años, el Bundestag pidió disculpas por ese “papel nada glorioso”. Pero no se reconocieron responsabilidades ni complicidades. Hoy, cuando se cumplen cien años del genocidio armenio, se produce el cambio de política. Pero Alemana estará representada soóo por una delegación en Ereván. En cambio, por parte de Francia viajará el propio presidente de la República, Francois Hollande.

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