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América Latina

Crece tensión entre Costa Rica y Nicaragua por inmigrantes cubanos

Nicaragua acusa a Costa Rica de violar su soberanía nacional al permitir el paso de un contingente de cubanos hacia la frontera entre los dos países centroamericanos. Los inmigrantes pasaron antes por Ecuador y Colombia.

Los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica vivieron un tenso intercambio de incriminaciones a raíz de un contingente de inmigrantes cubanos que buscaban ingresar en territorio nicaragüense procedentes de territorio costarricense.

Nicaragua acusó a Costa Rica de violar su soberanía nacional y crear una crisis humanitaria de graves consecuencias para Centroamérica al "lanzar" a su territorio a miles de ciudadanos cubanos en situación migratoria irregular.

La portavoz presidencial, Rosario Murillo, aseguró en un comunicado que el gobierno de Nicaragua acusa a su par costarricense del ingreso forzoso a su territorio de "miles de inmigrantes irregulares de nacionalidad cubana".

"El gobierno de Costa Rica, en una acción deliberada e irresponsable, lanzó y sigue lanzando sobre los puestos fronterizos del sur de Nicaragua a miles de ciudadanos y ciudadanas que permanecían en su territorio", subrayó la declaración.

La nota oficial acusó al gobierno del presidente Luis Guillermo Solís de "incumplimiento de sus obligaciones como Estado que participa de los mecanismos internacionales donde se acuerda el respeto a las fronteras soberanas y a los derechos de quienes van de un país a otro, en estos tiempos de tanta movilidad humana".

El comunicado aseguró que Costa Rica ha desencadenado una crisis humanitaria de graves consecuencia para Centroamérica.

Además, añadió que Nicaragua "no tolera, ni tolerará acciones que atenten y arriesguen" la soberanía nicaragüense, al tiempo que demandó a los organismos internacionales competentes que atiendan con urgencia la denuncia.

Respuesta de San José

El gobierno Costa Rica rechazó las incriminaciones. A través de un comunicado, la cancillería aseguró que no es el destino ni el origen de esos ciudadanos cubanos y que "ha hecho el esfuerzo necesario para atender la situación responsablemente y bajo estricto apego a los instrumentos internacionales".

La semana pasada Costa Rica desarticuló a una banda dedicada al tráfico de personas y decidió expulsar hacia Nicaragua a los cubanos ilegales que ingresaron en el país.

La directora de Migración, Kathya Rodríguez, dijo que Nicaragua estaba dispuesta a recibir a los inmigrantes, pero este fin de semana las autoridades enviaron a un contingente de efectivos del ejército a la zona fronteriza de Peñas Blancas, para devolverlos a Costa Rica, según indicó el periódico "La Nación" en su versión digital.

Según testimonios de algunos de los que llegaron a la frontera con Nicaragua, efectivos de ese país habrían lanzado gases lacrimógenos para disuadirlos de proseguir por territorio nicaragüense.

Estos inmigrantes, a quienes los denominados "coyotes" cobraron hasta 15.000 dólares para llevarlos a Estados Unidos, denunciaron haber vivido una verdadera odisea desde que abandonaron Ecuador, y aseguraron haber sufrido maltratos durante su paso por zonas montañosa de Colombia, e incluso extorsiones de policías en ese país.

Éxodo interminable

Según medios locales, muchas de estas personas procedían de Ecuador, pasaron a Colombia y Panamá, con el propósito de llegar a Estados Unidos.

El grupo que fue rechazado en Nicaragua forma parte de unos 1.600 inmigrantes de origen cubano que en la última semana se apostó en Paso Canoas, en la frontera entre Costa Rica y Panamá.

La cancillería costarricense dijo que el Gobierno mantiene "conversaciones con sus homólogos de la región para buscar soluciones, ante la inminencia de que el cierre de las fronteras dejaría a estos migrantes en las manos de redes que se dedican al tráfico de personas".

Las relaciones entre los dos países se encuentran en un bajísimo nivel a raíz de un conflicto fronterizo, que se dilucida actualmente en la Corte Internacional de Justicia.

EL(dpa, efe)

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