China: enfrentamientos en Xinjiang causan 21 muertos | El Mundo | DW | 24.04.2013
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El Mundo

China: enfrentamientos en Xinjiang causan 21 muertos

Al menos 21 personas murieron en un violento enfrentamiento en la volátil región de Xinjiang, en el noroeste de China, informó este miércoles la web oficial del gobierno local.

En la tarde del martes estalló un tiroteo entre las autoridades policiales y habitantes de la zona de Banchu, cercana a la ciudad de Kashgar, en la región noroccidental de Xinjiang, mientras la policía registraba hogares de residentes locales buscando armas. El inicidente dejó 21 muertos y varios heridos.

De acuerdo con las autoridades, los atacantes mataron a 15 funcionarios y policías, mientras que seis de los agresores también murieron y ocho fueron arrestados.

El enfrentamiento se produjo cuando varios funcionarios irrumpieron en una vivienda en busca de armas. Según el Gobierno local, encontraron "individuos sospechosos". Luego de poner en estado de alerta a sus superiores, "las autoridades fueron secuestradas" por los sospechosos, que continuaban ocultos en la residencia, informó la Policía.

Al arribo de un nuevo dispositivo policial se desató un tiroteo entre policías y civiles, supuestamente de la etnia uigur. La portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, calificó el hecho de "violencia terrorista", y dijo que se abrió una investigación al respecto. Hua también aseguró que la situación en la región es "estable".

Xinjiang, centro de conflictos étnicos

En la provincia de Xinjiang hay conflictos de manera regular entre la población, divida entre la minoría musulmana de los uigur y los chinos de la etnia han, y las fuerzas de seguridad del Gobierno. Hace cuatro años, Xinjiang fue núcleo de uno de los peores conflictos étnicos en China en las últimas décadas.

Grupos de chinos en el exilio y organizaciones de derechos humanos denunciaron hace tiempo que el Gobierno chino favorece a los inmigrantes han y utiliza las tensiones entre las dos etnias para poner freno a las protestas sociales reprimiéndolas con ese pretexto.

Tras el episodio, el Gobierno chino bloqueó el acceso a Internet, las llamadas telefónicas internacionales y los mensajes por móvil, con el argumento de que así se garantiza la seguridad y se evita una propagación mayor de la violencia.

CP/er (dpa, efe, ap)

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