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América Latina

Caso AMIA: buscan deslastrar a Kirchner

Héctor Timerman, canciller argentino, presentó la carta de un exdirectivo de Interpol para deslastrar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien fue acusada de “encubrimiento” en el “caso AMIA” por un fiscal.

El canciller argentino, Héctor Timerman, presentó este viernes (16.1.2015) una carta de un exdirectivo de Interpol para reafirmar que es “una mentira” la denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto “encubrimiento” en la causa que investiga el atentado a la mutual judía AMIA en 1994, que dejó 85 muertos. El ministro de Relaciones Exteriores presentó un correo electrónico que le envió el exdirector general de Interpol Ronald Noble, en el que ratificó el compromiso del Gobierno argentino de mantener las circulares rojas que impiden a los sospechosos del atentado a la AMIA salir de Irán sin ser detenidos.

“Mientras era secretario general de Interpol, en cada ocasión que hablamos, usted indicó que Interpol debía mantener las notificaciones rojas en rigor. Su posición y la del Gobierno argentino fueron consistentes”, sostiene el correo leído por el canciller en la Casa de Gobierno en Buenos Aires. Tras presentar la misiva de Noble, Timerman subrayó que “quedó demostrado que la denuncia que hizo el fiscal Alberto Nisman es mentira”. Timerman agregó: “habría que preguntarle por qué sigue mintiendo”. El fiscal Nisman investiga el atentado de 1994 a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires.

Héctor Timerman, ministro de Relaciones Exteriores de Argentina.

Héctor Timerman, ministro de Relaciones Exteriores de Argentina.

Nisman pide embargo preventivo de bienes

En ese contexto, Nisman denunció el miércoles (14.1.2015) a Fernández de Kirchner por “encubrimiento” y pidió su declaración indagatoria por “negociar un plan de impunidad y encubrir a los prófugos iraníes acusados de la voladura a la mutual judía”. La Justicia argentina acusa a siete exaltos funcionarios iraníes –entre ellos al expresidente Alí Rafsanyani– y a un libanés –sospechoso de pertenecer a Hizbolá– de ser los ideólogos del atentado a la AMIA y pidió a Interpol su captura internacional, aunque hasta ahora sin éxito. La acusación de Nisman, que incluye a otros políticos, es a raíz de un tratado que firmó dos años atrás la Argentina con Irán.

El pacto en cuestión fue aprobado por el Parlamento en Buenos Aires. El fiscal sostuvo en su denuncia que en realidad la finalidad del acuerdo era desvincular a Irán de la responsabilidad por el atentado para acercarse geopolíticamente al Gobierno de Teherán, obtener contraprestación energética, intercambiar petróleo por granos y hasta venderle armas. Nisman pidió además un embargo preventivo de bienes 200 millones de pesos –unos 23,2 millones de dólares– de la jefa de Estado, de su canciller y de otros funcionarios públicos. No obstante, Rodolfo Canicoba Corral, el juez federal de Argentina que lleva la causa de la AMIA ha descalificado las acusaciones de Nisman hasta ahora.

El ataque a la AMIA fue el segundo atentado contra un objetivo judío en la Argentina tras el ataque explosivo a la embajada de Israel en Buenos Aires perpetrado el 17 de marzo de 1992, que dejó 29 muertos.

ERC ( dpa / Reuters )