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Sociedad

Cartas al niño Jesús: "zapatos para los niños refugiados"

Las cartas navideñas dirigidas a Papá Noel o al niño Jesús las contestan el servicio de correos alemán. Los deseos de los más pequeños y adultos proceden de todo el planeta.

La oficina de Gudrun Schlief y sus colegas es como uno se imagina una oficina de correos navideña. Alrededor de 10 personas constestan las cartas dirigidas al niño Dios. En Engelskirchen, una ciudad pequeña cerca de Colonia, trabajan “los representantes del niño Dios” en una de las siete oficinas navideñas repartidas por Alemania. Hasta el segundo domingo de Adviento ya han recibido 45.000 cartas; el año pasado 150.000.

Carta al niño Dios

Cartas de Navidad para el servicio de correos alemán.

Cartas de Navidad para el servicio de correos alemán.

Es precioso leer las cartas, dice Gudrun Schlief, algunas no son solo emocionantes sino graciosas. Por ejemplo un niño “desea que su padre no se afeite la barba”. Otros pintan o hacen manualidades. Desde hace 30 años que existe dicha oficina en Engelskirchen, las iglesias de los ángeles. Como mujer de un trabajador de Correos, Müller trabajó desde el principio en esta oficina en la buhardilla del edificio. Hoy en un lugar que suena celestial, Engelsplatz, en la plaza del ángel.

En Alemania hay la mayor cantidad de oficinas de correos del mundo. Las primeras cartas, hace 50 años, llegaban a un lugar llamado Himmelthür, en Baja Sajonia porque para los trabajadores de Correos, el nombre sonaba parecido a la "Puerta del cielo". Más tarde se enviaron las cartas a otros lugares también con nombres especiales, como Himmelpfort (La puerta del cielo), Himmelstadt (Ciudad del cielo) y Engelskirchen (Iglesias de los ángeles).

Cartas de todo el mundo

Birgit Müller en su puesto de trabajo.

Birgit Müller trabajando en Engelskirchen.

Pero el servicio de correos alemán no solo contesta las cartas de los niños alemanes, sino de todo el mundo. En Engelskirchen lo hacen en seis idiomas, entre ellos, en chino. Y este año por primera vez en braille, para los invidentes. Los remitentes internacionales se interesan mucho por la cultura navideña, dice Müller. “A veces nos llegan verdaderos catálogos de preguntas”: “¿Conoces a Papá Noel?, ¿Trabajan ustedes juntos? o ¿Qué te gusta comer?”, pregunta la pequeña Tina de 11 años de Taiwán. Este año han recibido muchas cartas de este país.

Pero no solo los niños escriben sus cartas a Papá Noel, también los adultos. Muchos coleccionan los sellos cada año y los abuelos quieren sorprender a sus nietos con un sello del niño Jesús. Y es que escribir cartas por Navidad es tradición en Alemania. Otro países también ofrecen este servicio tan especial. En Inglaterra existe una dirección ficticia “Reindeerland”, en Canadá es “HoH oHo” y en el Polo Norte en Nuuk, donde según las leyendas vive Papá Noel, hay un buzón de gran tamaño para echar las cartas.

Paz mundial y refugiados

Las cartas procedentes de Asia van en aumento.

Las cartas procedentes de Asia van en aumento.

Los deseos son por regla general juguetes y después la paz mundial. Este año dos temas se mencionan con frecuencia: los refugiados y los atentados de París. “Los niños son muy concretos”, dice Müller cuando se trata de política mundial. “Zapatos para los niños refugiados”o “parar el cambio climático” son otros de los deseos de los más pequeños.

¿Creen los niños que escriben de verdad al niño Jesús? “Depende”, dice Müller. Muchos ya intuyen que los padres tienen algo que ver. Las cartas para Müller son una señal de esperanza para los niños que el niño Dios, Papá Noel o Santa Claus entienden y leen sus reflexiones y deseos.