Cara Augustenborg: “Reducir nuestra propia huella de carbono es una cuestión de credibilidad” | Ciencia y Ecología | DW | 06.03.2018
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Ciencia y Ecología

Cara Augustenborg: “Reducir nuestra propia huella de carbono es una cuestión de credibilidad”

La activista Cara Augustenborg apoya la acción individual para reducir los gases de efecto invernadero, pero cree que no será suficiente sin el compromiso político y un cambio de sistema.

La integridad de los climatólogos está en juego por su propia acción a la hora de reducir las emisiones, según Cara Augustenborg, activista y climatóloga de Dublín. Cree que si hubiera más mujeres trabajando a favor del clima, sería más fácil concienciar al público sobre este tema.

Sin embargo, reducir la huella de carbono lleva su tiempo. "Si nuestra huella de CO2 es demasiado grande, nuestra credibilidad se ve dañada. Trato de ver mi huella de carbono como mi propio peso, yendo al gimnasio regularmente, observando lo que como y siendo consciente de que no voy a perder esas 10 libras (4,5 kilogramos) de una sola vez, como me gustaría”, explica Augustenborg, que dirige Amigos de la Tierra Europa.

Según la activista, las acciones individuales pueden marcar la diferencia, pero cree que se tienen que ver apoyadas por acciones políticas para que se trate de un cambio más general.

Cara Augustenborg, directora de Investigación Medioambiental de Amigos de la Tierra Europa (Scott Butner Photography Ltd.).

“Tenemos que hablar de medidas de protección climática viables. Es más provechoso que quejarse del cambio climático", dice Cara Augustenborg.

En Irlanda, la huella de carbono media individual se sitúa en torno a unas 13 toneladas al año. Para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, debería reducirse a unas cuatro toneladas anuales. Augustenborg ha calculado que podría reducir su huella a unas siete toneladas. El resto sólo puede lograrse si los sistemas de suministro de energía y transporte público del país se vuelven más limpios. Uno de sus pasos es cambiar a un vehículo eléctrico, que describe en su blog.

"Podemos informar sobre todos estos cambios personales, pero mientras no ocurra nada por parte del gobierno no podremos alcanzar el objetivo”, explica. "Así que tal vez lo más importante que se puede hacer es comprometerse políticamente, porque el cambio de conducta es realmente lento. Demasiado lento para detener el cambio climático”, señala.

"Tener menos hijos también sería bueno para el clima. Tengo una hija. La decisión de tener un solo hijo tiene que ver en parte con el posible impacto climático”, explica Augustenborg a DW. "También me pregunto si es justo tener hijos en general”. Las mujeres deberían hablar más sobre temas climáticos y reconocer el poder que tienen para tomar decisiones domésticas, respetuosas con el clima.

"Todos tenemos que participar porque el tema es demasiado complejo. Hasta ahora, sólo unas pocas mujeres han levantado la voz y eso significa que hay menos mujeres comprometidas. Y muchas de las grandes decisiones que afectan a la huella de carbono doméstica están influenciadas por mujeres. Cosas como qué coche comprar, qué comer o dónde ir de vacaciones”, cuenta. En cualquier caso, su familia ya no vuela al extranjero de vacaciones.

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