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América Latina

Brasil: duelo de mujeres

Dos mujeres, Dilma Rousseff y Marina Silva, se disputan la jefatura de Gobierno en Brasil. Ambas provienen de la izquierda, pero la relación entre ellas es complicada.

“Yo creo que ni se soportan“, dice Valeriano Costa, sociólogo de la Universidad Estatal de Campinas en el estado de San Pablo, “sus ideologías son completamente distintas”. A pesar que Dilma Rousseff, presidenta actual del Brasil, y Marina Silva, su adversaria en las próximas elecciones presidenciales, comparten un pasado político común –ambas se iniciaron en el Partido de los Trabajadores (PT)–, la distancia entre ambas nunca ha sido tan evidente como hoy.

El PT, de centro izquierda, fue fundado en 1980 durante la dictadura militar y durante mucho tiempo fue símbolo de resistencia política, transformándose en uno de los actores decisivos en la redemocratización del país.

El 1 de enero de 2003, Luiz Inácio Lula da Silva se transformó en el primer presidente de Brasil proveniente del PT. Ocho años después le siguió Dilma Rousseff, la primera mujer en la jefatura de Gobierno de Brasil.

“En Brasil, la fuerza política hegemónica es el PT”, dice el sociólogo Valeriano Costa. “Aparte de Dilma y Marina, hoy del Partido Socialista Brasilero (PSB), hay otros dos candidatos en los próximos comicios que vienen del PT: Eduardo Jorge Martins, del Partido Verde, y Luciana Genro, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL)“.

Lula da Silva Rede auf Berliner Konferenz

Luiz Inácio Lula da Silva

En el PT mismo existe también una variada gama de posiciones, que reflejan diferentes matices políticos. “Existe un sector de la izquierda con un énfasis social y ecológico, de la cual forma parte Marina Silva, explica el sociólogo Costa -, y existe también la izquierda sindicalista, de la cual provienen Dilma Rousseff y el expresidente Lula“.

De la cercanía a la rivalidad

En mayo de 2008, Marina Silva, en calidad de ministra de Medio Ambiente, lanzó fuertes críticas al gobierno de Lula por el manejo gubernamental de las políticas económicas de crecimiento y desarrollo. Tras los desacuerdos con el Gobierno y después que Lula decidiese nombrar a Rousseff como su sucesora, Marina Silva decidió dejar el PT y unirse al Partido Verde en el 2009, participando un año más tarde de las contiendas electorales de 2010.

“Marina es vista como un ángel que proviene del submundo de la política, porque siempre se ha distanciado de los círculos corruptos de la política tradicional“, opina el experto Thomas Fatheuer, exdirector de la Fundación Heinrich-Boll en Brasil. “Mientras Dilma lucha contra los escándalos de su partido, Marina se consolida como representante del nuevo Brasil”, agrega.

Sin garantía de éxito

El discurso de la “nueva política” no es, sin embargo, garantía del éxito. En las últimas encuestas del instituto “Datafohla” Marina ha perdido simpatizantes de manera continua. En el mes de septiembre su popularidad bajó del 34% al 27%. Dilma, por el contrario, subió 6 puntos y goza hoy de un 40% de aprobación.

Los expertos responsabilizan a la propia Marina de su descenso en las encuestas. A pesar de ser la única candidata en publicar su plan de gobierno, sus propuestas son vagas e imprecisas, dicen: “Marina se distancia de la política tradicional sin definir realmente sus propias políticas”, resalta el experto Thomas Fatheuer. Queda en manos de los brasileños decidir quién ganará este duelo de candidatas el próximo 5 de octubre.