Banco sin intereses, pero con fines de lucro | Economía alemana | DW | 05.12.2011
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Economía alemana

Banco sin intereses, pero con fines de lucro

Según la sharía, la ley islámica, un banco no puede cobrar ni pagar intereses. Especular es un tabú, al igual que los negocios que dañen el bienestar común. Un banco turco intenta trasponer ahora este modelo a Alemania.

Los empleados delante de la surcusal del banco musulmán.

Los empleados delante de la surcusal del banco musulmán.

A diferencia de los negocios bancarios convencionales, el primer banco musulmán de Alemania se rige por las leyes de la religión islámica. Los intereses no están permitidos, ya que esto significa riesgos sólo para uno de los implicados. Si un empresario abre un negocio y pide para ello un préstamo al banco, tiene que devolver el dinero prestado, además de los intereses, sin importar si su idea comercial tuvo éxito o no. Es decir que el banco acreedor siempre sale ganando, ya que en cualquier caso se beneficiará de los intereses que cobra. El Islam, en cambio, exige que el riesgo se reparta de manera justa.

Es así que el banco “Kuveyt Türk” de Mannheim no hace sus ganancias en base a intereses, sino a través de una financiación participativa. El banco siempre participa, tanto en caso de éxito comercial como de fracaso. Pero, hay ciertos rubros que están excluidos de este tipo de bancos, explica Ugurlu Soylu, gerente general del “Kuveyt Türk”: “No nos está permitido involucrarnos en negocios relacionados con la carne porcina, el alcohol, la pornografía o la industria armamentista, ni en aquellos negocios que dañen el bien común.”

Bancos éticos

Equipo del Kuveyt Türk en reunión de trabajo.

Equipo del "Kuveyt Türk" en reunión de trabajo.

Otro criterio que distingue a los bancos islámicos del resto es su relación con la economía real. Esto significa que los interesados deben invertir en un producto concreto o en una empresa existente. Cada flujo de dinero tiene que estar relacionado con un bien real. Según Soylu, esto tiene por consecuencia que “el sector de créditos está acorde con el sector real y se evitan las burbujas crediticias.”

En vistas de la crisis financiera mundial se está repensando el sistema bancario en Occidente y reflexionando sobre una alternativa más ética. Los conceptos del “islamic banking” podrían servir aquí de ejemplo. En París y Londres ya se han creado las condiciones marco para poder establecer este tipo de sistema bancario. Alemania aún está lejos de eso, ya que aquí el banco islámico cuenta únicamente con una licencia bancaria limitada. Los inversores pueden depositar dinero, pero éste puede ser invertido únicamente en negocios en Turquía. Inversiones en suelo alemán son aún imposibles. Es por eso que Ugurlu Soylu se propuso ahora acceder a la licencia bancaria completa.

Desde el inicio de las diversas crisis en 2008 ha quedado en evidencia que el desacoplarse de la economía real puede hacer tambalear a todo un sistema. Soylu ha observado que también muchos no musulmanes están interesados en un modelo bancario como el que propone el islam. Tanto jóvenes críticos del sistema capitalista como jubilados quieren abrir sus cuentas bancarias en el “Kuveyt Türk”, ya que esperan encontrar allí condiciones más humanas y éticas.

Riesgos y posibilidades

Leila Momen, experta en el sistema bancario musulmán.

Leila Momen, experta en el sistema bancario musulmán.

Para los clientes bancarios que quieran financiar un inmueble vale el siguiente procedimiento: el banco compra el objeto deseado y luego lo vende al consumidor, sumándole un margen de ganancia al precio original. El precio de compra puede ser pagado en cuotas. La teoría parece buena, pero la práctica revela ciertas dificultades, como explica Leila Momen, asesora fiscal de la empresa de servicios Ernst & Young: “En la financiación islámica, al tratarse de un doble negocio de compra/venta, hay que pagar también doble impuesto sobre las transmisiones patrimoniales, lo cual encarece notoriamente la financiación.”

Sin embargo, el Instituto Federal de Supervisión del Sector Financiero (BaFin) está muy interesado en el sistema bancario islámico. “Vemos allí un cierto potencial de respuesta a la crisis financiera,” dice Johannes Engels, asesor de Asuntos Internacionales en el BaFin.

Autora: Ulrike Hummel / Valeria Risi

Editor: Pablo Kummetz

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