Auschwitz: memoria del horror | Sociedad | DW | 27.01.2012
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Sociedad

Auschwitz: memoria del horror

En el Bundestag se conmemoró el Día de las Víctimas del Nacionalsocialismo. Marcel Reich-Ranicki, crítico literario y sobreviviente del gueto de Varsovia, de 91 años, pronunció un angustioso y personal discurso.

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Entrada al campo de exterminio de Auschwitz, hoy un memorial. El campo fue liberado un 27 de enero hace 67 años.

“No he venido como historiador, sino como sobreviviente del gueto de Varsovia”. Con estas palabras comenzó el discurso ofrecido por el crítico literario Marcel Reich-Ranicki en el Bundestag este viernes (27.1.2012). El intelectual judío de origen germano-polaco fue el orador principal en la ceremonia para conmemorar el sexagésimo séptimo aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau, el mayor centro de exterminio nazi, creado tras la invasión de Polonia, en 1939.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, la capital polaca era la urbe europea con la comunidad judía más grande. A partir de 1940, las fuerzas de ocupación nazis confinaron a alrededor de 400.000 judíos de la ciudad y los alrededores en un solo barrio. El 22 de julio de 1942, los agentes de la SS empezaron a desmantelar el gueto de Varsovia y a transportar a sus habitantes a diferentes campos de concentración. “El desalojamiento tenía una sola finalidad: la muerte”, enfatizó Reich-Ranicki, testigo presencial de la operación genocida.

Siendo intérprete con dominio de la lengua alemana, Reich-Ranicki se vio obligado a traducir prácticamente la condena a muerte impuesta por la SS a los judíos polacos. El mismo día en que comenzó el traslado de judíos a Auschwitz, Reich-Ranicki se casó con su esposa Teofila y más tarde huyó con ella, permaneciendo en la clandestinidad hasta el final de la guerra; sus padres y su hermano fueron asesinados por los nazis. El campo de concentración Auschwitz-Birkenau fue liberado por el ejército soviético el 27 de enero de 1945.

Conmemorando a todas las víctimas del Nacionalsocialismo

Marcel Reich-Ranicki Rede Bundestag Gedenkstunde der Opfer des Nationalsozialismus

Marcel Reich-Ranicki durante su discurso en el Parlamento alemán.

Auschwitz era un complejo constituido por varios campos de concentración, experimentación médica y exterminio masivo. Se estima que allí fueron asesinados sistemáticamente entre 1,5 y 2,5 millones de personas; otro medio millón murió de inanición o a causa de enfermedades propiciadas por las condiciones de reclusión. Aunque la mayoría de las víctimas eran judías, todo aquel percibido como integrante de grupos sociales tenidos por “indeseables” o enemigos de la nación, según la estrecha definición de los nazis, era enviado a Auschwitz.

Los comunistas, los anarquistas y otros opositores políticos, los delincuentes comunes, ciertos emigrantes europeos –como los republicanos españoles exiliados en Francia tras la Guerra Civil Española–, los Testigos de Jehová y otros grupos religiosos cristianos, los hombres homosexuales, las mujeres “asociales” –categoría en la que eran incluidas las lesbianas y las prostitutas–, los vagos, los “inadaptados” –como los “jóvenes del swing”–, las personas con limitaciones físicas y mentales; todos ellos estaban en la mira del régimen de Adolf Hitler.

De ahí que, en 1996, el entonces presidente federal de Alemania, Roman Herzog, proclamara la fecha en que el ejército soviético liberó a Auschwitz como el Día de las Víctimas del Nacionalsocialismo. Y es por eso que, en el discurso con que inauguró el evento de este viernes (27.1.2012), el presidente del Parlamento federal, Norbert Lambert, insistió en describir las experiencias de Reich-Ranicki como representativas del horror que vivieron millones de personas perseguidas, desplazadas, torturadas y masacradas por los nazis y sus esbirros.

Racismo y antisemitismo siguen teniendo vigencia en Alemania

Marcel Reich-Ranicki und Norbert Lammert

Reich-Ranicki, escoltado por Merkel (izquierda), Wulff y Lambert (derecha) en el Bundestag.

A pesar de su fragilidad –Lambert, tuvo que ayudarlo a llegar hasta el púlpito del Bundestag–, Reich-Ranicki, de 91 años, articuló un robusto discurso que complementó el llamado a no olvidar estos trágicos hechos. El presidente del Bundestag coincidió con el del Consejo Central de los Judíos en Alemania, Dieter Graumann, al señalar que el racismo y el antisemitismo siguen teniendo una vigencia preocupante en el país. Lambert volvió a llamar la atención hacia los nueve asesinatos xenófobos perpetrados por un grupo terrorista de ultraderecha.

Citando un estudio solicitado por el Estado en 2008 y publicado este 23 de enero, el presidente del Parlamento alemán también mencionó que en casi 20 por ciento de los alemanes existe un antisemitismo latente. La comisión investigadora encontró que, en muchas escuelas, la palabra “judío” era empleada como insulto con casi tanta frecuencia como la voz “maricón”. Además, una consulta de 1.002 ciudadanos alemanes reveló que el 21 por ciento de los encuestados de entre 18 y 30 años no logró asociar la palabra “Auschwitz” con ningún suceso histórico relevante.

Aparte de Lambert, asistieron al acto en el Bundestag los representantes de otros órganos vitales del Estado alemán: el presidente federal, Christian Wulff; la canciller, Angela Merkel; el presidente del Consejo federal, Horst Seehofer; y el del Tribunal Constitucional, Andreas Voßkuhle. En la tribuna de honor estaban los emisarios de las distintas iglesias, delegados del Consejo Central de los Judíos en Alemania y varios sobrevivientes del Holocausto. A lo largo del día se realizaron otros actos conmemorativos en la ciudad de Berlín.

Autor: Evan Romero-Castillo
Editor: Pablo Kummetz

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