Ata, la momia de Atacama, era un bebé humano | Chile en DW | DW | 23.03.2018
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Ciencia

Ata, la momia de Atacama, era un bebé humano

Durante mucho tiempo se pensó que podría tratarse de un ser extraterrestre, pero la ciencia ha permitido desechar esta teoría.

El conocido como "esqueleto Atacama" fue durante mucho tiempo un misterio, tanto que algunos creyeron ver en él los restos de un ser extraterrestre. No obstante, la ciencia ha demostrado que se trata en realidad de la momia de una niña nacida con raras mutaciones genéticas, lo cual ha sido posible gracias al estudio de su ADN realizado por la Universidad de Standford.

El esqueleto, al que se conoce con el nombre de "Ata", fue descubierto en una bolsa de piel abandonada tras una iglesia en el desierto de Atacama (Chile). "Tiene apenas 15 centímetros de largo, con la cabeza en forma de cono, 10 pares de costillas y huesos que se asemejan a los de un niño de ocho años", señala un comunicado. La momia llegó al mercado negro de hallazgos arqueológicos y posteriormente acabó en manos de un coleccionista en España que pensó que podrían ser los restos de un ser extraterrestre.

Varios expertos de la Universidad de Stanford y de San Francisco (EE.UU.) han analizado el ADN del esqueleto, el cual "ha probado, más allá de cualquier duda, que es humano", según un estudio publicado por la revista Genome Research.

Suramericana y de la región andina

Ata tiene el ADN de una humana moderna con la mezcla de marcadores ancestrales de nativos americanos y europeos que "uno esperaría que tuviera alguien que vivía cerca del sitio donde fue encontrada". Lejos de ser una visitante de otro planeta, "el genoma de Ata la marcó como sudamericana, con variaciones genéticas que la identificaron como de la región andina habitada por los indios chilotes", en palabras del profesor de microbiología de la Universidad de Stanford Garry Nolan.

Ata, según consideran los expertos, debió de haber nacido muerta o fallecer poco después del nacimiento y por el estado en el que se encuentran los huesos "probablemente" no hace más de 40 años. ¿A qué se debe entonces su inusual figura? Su "llamativa" apariencia, a la que los científicos ser refieren como fenotipo, puede explicarse "con mucha probabilidad" por un puñado de raras mutaciones genéticas, algunas ya conocidas y otras recién descubiertas, que están vinculadas con el enanismo y otros trastornos del crecimiento y de los huesos.

Los resultados del ADN no solo ponen fin "a la fábula sobre los orígenes extraterrestres de Ata", sino que además ilustra hasta qué punto los datos genéticos de código abierto han permitido determinar con precisión el "puñado de genes mutados" que probablemente se asociaron de forma poco común en el cuerpo de Ata.

El análisis científico de Ata comenzó en 2012, después de que Nolan recibiera la llamada de un amigo que le decía que "podría haber descubierto un alienígena".

¿Podría Ata ayudar a aliviar el sufrimiento humano?

La historia no queda ahí. El experto cree además que una investigación más profunda sobre el envejecimiento óseo precoz de Ata podría beneficiar un día a los pacientes. "Tal vez haya una manera de acelerar el crecimiento óseo de personas que lo necesitan, gente que tienen malas fracturas" de huesos, dijo el científico, quien aseguró que "nunca antes se había visto nada como esto. Desde luego, nadie había investigado su genética".

Por otra parte, Nolan espera que "algún día la pequeña Ata tenga un entierro adecuado", al tiempo que indica que a su juicio ese esqueleto "debería ser devuelto al país de origen y enterrado según las costumbres de la población local". Una vez desechadas las teorías sobre su carácter extraterrestre, Ata tiene derecho por fin a descansar en paz, en su tierra.

EAL/VT (efe, dpa, latercera.com)

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