Argentina, caso ejemplar en la lucha contra la impunidad | NRS-Import | DW | 11.11.2011
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

NRS-Import

Argentina, caso ejemplar en la lucha contra la impunidad

Toda una generación de trabajadores, estudiantes, sindicalistas e intelectuales fue “borrada” del mapa por la última dictadura. Hoy, luego de 35 años, se considera a ese país ejemplo en su lucha contra la impunidad.

Fotos de desaparecidos: 30.000 personas desaparecieron durante la dictadura en Argentina (Copyright: Francesco La Pia)

30.000 personas desaparecieron durante la dictadura en Argentina

Todo un aparato represivo, cuyos actores no sólo eran militares, sino también civiles, es responsable del secuestro, tortura y asesinato de 30.000 personas, entre ellos, embarazadas y recién nacidos. La dictadura de la Junta militar ejerció, asimismo, la censura en todas las expresiones del arte, en la producción literaria, en el cine y en la música de Argentina. Decenas de miles de argentinos tuvieron que exiliarse para escapar de la muerte.

Los gobiernos democráticos, desde 1983 hasta la fecha, han promovido acciones tendientes a llevar al estrado a los responsables de la desaparición de 30.000 personas, del robo de bienes, de la creación de más de 600 campos de concentración y del perverso plan de apropiación de niños nacidos durante el cautiverio de sus madres, que fueron luego asesinadas. Los movimientos de derechos humanos y la sociedad civil, junto a artistas e intelectuales, han generado un amplio debate y una apertura que impulsaron la búsqueda de la verdad, y sin la cual hoy la justicia argentina no hubiera logrado un progreso semejante.

Toma de conciencia contra la impunidad

Ante la negativa de las autoridades a darles una respuesta, el 30 de abril de 1977 un grupo de madres de personas desaparecidas comenzó a marchar en silencio en la Plaza de Mayo, frente a la sede del gobierno argentino, para reclamar por el paradero de sus hijos.

Los dictadores –y un sector de la sociedad argentina que negaba sus crímenes- las llamaron “locas”. Y su locura se contagió -por suerte- a otros. Fue así como nacieron las Madres de Plaza de Mayo, a quienes siguieron las Abuelas de Plaza de Mayo, que buscaban a sus nietos nacidos en cautiverio. En 1995 se les sumó el grupo H.I.J.O.S. (Hijos por la Identidad y la Justicia y contra el Olvido y el Silencio).

La Presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto (Foto: AP)

La Presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto

Además de exigir castigo a los culpables, los organismos de derechos humanos en Argentina trabajaron y trabajan para reconstruir la historia reciente de forma fidedigna y por la recuperación de la identidad en un sentido amplio, que incluye no sólo la restitución de hijos de desaparecidos a sus familias, sino también un extenso programa educativo integrado en la currícula de las escuelas, “para que niños y jóvenes tomen conciencia del pasado reciente de su país y para sensibilizarlos acerca de los valores democráticos y en contra de la pasividad ante cualquier intento de golpe de Estado”, señaló Estela Barnes de Carlotto, presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, en conversación con Deutsche Welle. Además, la lucha por los derechos humanos abarca también la producción cultural, a partir de la cual compositores, cineastas y escritores aportan un espacio de reflexión y reconstrucción de la identidad.

Un largo recorrido

No bien se restableció la democracia, en 1983, el ya fallecido ex presidente Raúl Alfonsín ordenó la creación de la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), formada por un grupo de ciudadanos notables, cuyo informe “Nunca más” abrió las puertas, en 1985, al primer juicio a las tres Juntas militares. Alfonsín, se presume que presionado por la cúpula militar, aprobó más tarde, en 1986, sin embargo, las “Ley de Punto Final” y la “Ley de Obediencia Debida”, que, en realidad eran “Leyes de impunidad”, dejando en libertad a los culpables. “No hay Obediencia Debida sino Obediencia de Vida”, era un lema entre los activistas de derechos humanos en esa época.

Las Madres de la Plaza de Mayo comenzaron a marchar en silencio en 1977 (Copyright: Francesco La Pia)

Las "Madres de la Plaza de Mayo" comenzaron a marchar en silencio en 1977

En 1989-1990, los indultos del ex presidente Carlos Menem permitieron que siguieran en vigor dichas leyes, que “mantuvieron a la sociedad argentina viviendo en la impunidad durante 20 años”, dijo Estela Barnes de Carlotto. “Hay que recordar la convivencia de los ciudadanos con los asesinos, cosa que era un agravio a la democracia en construcción”, agregó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.

Otro hito importante en la búsqueda de los desaparecidos fue la creación del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en 1984, por iniciativa de las Madres de Plaza de Mayo, dirigido por el estadounidense Clyde Snow, que desarrolló nuevas técnicas de exhumación y reconocimiento de cadáveres en tumbas colectivas y de estudios de ADN que luego fueron aplicados en otros países de América Latina. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Argentina tuvieron y tienen, asimismo, un rol clave en el juzgamiento de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Además, en 1984 se crea también el Banco Nacional de Datos Genéticos, “único en el mundo”, subraya Estela de Carlotto, que nace como idea de las Abuelas de Plaza de Mayo a fin de poder identificar a los nietos apropiados por los militares o entregados ilegalmente en adopción por medio del ‘Índice de Abuelidad'. Éste se obtiene por medio de un estudio inmunogenético y permite que el mapa genético quede registrado para futuros casos, aunque las abuelas ya hayan fallecido.

DW recomienda

Enlaces externos