1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

Alemania expulsó en 2015 a casi el doble de inmigrantes que en 2014

Alemania expulsó hasta noviembre de este año a 18.363 solicitantes de asilo, un aumento significativo respecto a los 10.994 que expulsó del país durante todo el año anterior.

El número de solicitudes de asilo aumentó también significativamente y ya superó el millón. La primera economía europea se convirtió este año en una de las metas principales de los refugiados que llegan sobre todo desde Oriente Próximo, Asia, África y de los países balcánicos.

El Estado federado de Baviera, que tiene frontera con Austria y con República Checa, es la principal vía de entrada de los refugiados que llegan a pie. Solo los bávaros expulsaron este año a 3.642 personas cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas por las autoridades alemanas.

La cifra triplica la de todo 2014, cuando Baviera expulsó a 1.007 solicitantes de asilo. El Gobierno de Baviera ha presionado a Angela Merkel para que ponga un tope al número de personas en busca de asilo que Alemania acepta cada año. Gobierna la própera región el partido socialcristiano CSU, hermanado con los democristianos de Merkel (CDU). La canciller rechazó estas peticiones.

Albania, Kosovo y Montenegro son "países seguros"

Pero el Parlamento federal (Bundestag) aprobó en octubre una restricción del derecho de asilo alemán, que acelera los trámites de asilo y facilita procesos de expulsión en caso de rechazo. En este proceso, Albania, Kosovo y Montenegro fueron clasificados como "países seguros", lo cual facilita la devolución de las personas de estos países balcánicos que no obtengan residencia legal.

Hoy, diversos líderes políticos alemanes pidieron que las autoridades europeas introduzcan nuevas medidas contra la amenaza potencial de que militantes de regiones en guerra entren en Europa con pasaportes falsos.

La agencia fronteriza europea Frontex alertó de la posibilidad de que estos pasaportes falsos estén en manos de militantes del Estado Islámico. Los diputados federales Ansgar Haveling, democristiano y Burkhard Lischka, socialdemócrata, propusieron en sendas entrevistas al Grupo de medios alemán Funke que se acelere el registro de las personas que vienen a Europa y se controlen los números de los pasaportes robados.

JOV (dpa, tagesschau)