Tras el retiro de la policía de la plaza Taksim, los manifestantes volvieron a la carga y quemaron un vehículo de las fuerzas de seguridad.
La policía de Turquía se había retirado de la plaza de Taksim tras los fuertes enfrentamientos ocurridos el viernes y este sábado (01.06.2013) en Estambul. Incluso en algunos momentos se apreció cierta calma en la ciudad. Pero cuando cayó la noche, nuevamente la protesta se tomó las calles, produciéndose violentos choques entre los ciudadanos y las fuerzas de seguridad.
La marchas comenzaron temprano este sábado en el lado asiático de la ciudad. Los participantes marcharon a pie, cruzando el puente del Bósforo para llegar a la plaza Taksim, en el centro de la ciudad.
Con pañuelos y máscaras muchos gritaban "unidos contra el fascismo" y "gobierno dimisión". En las calles alrededor de la plaza la policía volvió a situar y usar camiones lanzaagua y equipos para lanzar gas lacrimógeno, en aras de evitar que la protesta llegara a la plaza. Los manifestantes también se enfrentaron con la policía en el barrio de Besiktas tras cruzar un puente en otro intento aparente de llegar a Taksim.
La policía turca lanzó gases lacrimógenos y usó cañones de agua por segundo día consecutivo en Estambul.
Protestas ampliadas
Las protestas se intensificaron en todo el país después de que se derribaran unos árboles bajo un plan de desarrollo gubernamental y se desmantelara por la fuerza un campamento opositor, a última hora del lunes, en el parque Gezi de Taskim. El movimiento se ha convertido en una manifestación más amplia contra lo que los manifestantes califican de política autoritaria del primer ministro Tayyip Erdogan y su conservador Partido Justicia y Desarrollo (AKP), de raíces islamistas.
También surgieron protestas en la capital, Ankara, y la ciudad de Esmirna, en la costa del mar Egeo, a última hora del viernes, y había llamamientos en las redes sociales a manifestarse en más de una decena de ciudades el sábado.
Erdogan: "Esta nación elige"
Erdogan pidió este sábado el fin inmediato de las protestas, aseguró que continuaría adelante con la remodelación de la plaza Taksim. "Cada cuatro años celebramos elecciones y esta nación elige", dijo el primer ministro turco en un discurso emitido por televisión. "Los que tienen un problema con las políticas del Gobierno pueden expresar sus opiniones en el marco de la ley y la democracia", agregó.
Erdogan ha supervisado la transformación de Turquía durante una década en el poder, convirtiendo su economía de una propensa a las crisis a la de mayor crecimiento en Europa, y continúa siendo de lejos el político más popular del país.
Pero sus críticos apuntan a su autoritarismo y lo que consideran como intromisión gubernamental en la vida privada: más restricciones a la venta de alcohol y advertencias contra las muestras de afecto en público en las últimas semanas han alimentado también las protestas. Además, muchos turcos temen que la política del Gobierno suponga que Turquía se vea arrastrada por Occidente al conflicto en Siria.
"Fuerza desproporcionada"
Los médicos dijeron que cerca de 1.000 personas resultaron heridas en los enfrentamientos del viernes en Estambul. Ello convierte estas protestas antigubernamentales en las más fuertes en años. Media docena de manifestantes perdieron un ojo tras recibir el impacto de canastas de gas, aseguró la Asociación de Médicos Turcos.
RML / DZC (dpa, Reuters)