Una prueba de rutina con un misil ruso desata las alarmas | El Mundo | DW | 04.03.2014
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

Una prueba de rutina con un misil ruso desata las alarmas

Estados Unidos restó importancia al lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental por parte de Rusia, porque recibió aviso al respecto antes de que comenzara la actual crisis.

Las fuerzas estratégicas rusas lanzaron un proyectil Topol RS-12M desde la región sureña de Astrakhan, cerca del Mar Caspio, y la ojiva sin carga alcanzó su blanco en una zona de prueba de Kazajistán, según informó la agencia estatal RIA, citando a Igor Yegorov, portavoz del Ministerio de Defensa en Moscú. El sitio del lanzamiento, Kapustin Yar, se encuentra cerca del Río Volga, a unos 450 kilómetros al este de la frontera ucraniana. Kazajistán, un aliado de Rusia bajo el anillo de influencia post-soviético, se encuentra más al oriente.

Un funcionario estadounidense dijo que Washington había recibido la notificación apropiada de Rusia antes del lanzamiento del misil y que el aviso inicial era previo a la crisis surgida en Crimea.Rusia realiza ensayos de prueba de sus ICBM con bastante frecuencia y a menudo anuncia sus resultados, una práctica en la que buscaría exhibir el poderío nuclear de Moscú y ofrecer a los rusos la percepción de que se encuentran protegidos bajo el Gobierno de Vladimir Putin.

"Fue un lanzamiento de un ICBM (misil balístico intercontinental) notificado previamente y rutinario", indicó en un comunicado la portavoz de Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Caitlin Hayden. La portavoz aseguró que el lanzamiento se realizó siguiendo los protocolos requeridos por el tratado de no proliferación START III, firmado entre Rusia y Estados Unidos en 2010. "Rusia nos notificó previamente el lanzamiento. Tales notificaciones tienen como intención aportar transparencia, confianza, ser previsibles y ayudar a ambos lados a evitar malentendidos", afirmó Hayden.

Rusia y Estados Unidos firmaron en el 2010 un nuevo tratado para restringir el número de misiles balísticos intercontinentales, pero Moscú ha indicado que accederá a aplicar nuevos recortes del armamento en el futuro cercano, aunque está tomando pasos para actualizar su arsenal nuclear.

MS (dpa/efe)

Publicidad