Un aerosol celular revoluciona el tratamiento de quemaduras | Ciencia y Ecología | DW | 18.12.2012
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Ciencia y Ecología

Un aerosol celular revoluciona el tratamiento de quemaduras

Un aerosol celular ha cambiado el tratamiento para las quemaduras, ayudando a los pacientes a volver a su vida normal. En Berlín, un equipo de médicos ha desarrollado su propio tratamiento.

La pionera de esta técnica fue la cirujana australiana Fiona Wood, quien debió enfrentar las quemaduras que sufrieron las víctimas de los bombardeos de Bali en 2002. Wood tomó una biopsia del tejido sano de la piel, hizo un cultivo con él en una suspensión especial y cinco días después roció el líquido nuevamente sobre la quemadura. Gracias a ese hallazgo, las heridas responden mejor y de manera homogénea a las células que a un tratamiento con trasplante.

Entre tanto muchas clínicas que atienden a víctimas de quemaduras están utilizando esta técnica, como el Hospital de Urgencias (UKB) de Berlín, que ha desarrollado su propio tratamiento que surte efecto en unas horas.

Peggy y Reginald Rothbarth estaban de vacaciones en Cerdeña en junio de 2009 cuando una fuga de gas provocó una explosión que condujo a un incendio. Los dos sufrieron quemaduras en más de un 50 por ciento de su cuerpo, incluyendo la cara, el cuello, el pecho, las manos, brazos y piernas. Después de recibir un tratamiento inicial en Italia, fueron recibidos en el Hospital de Urgencias (UKB) de Berlín.

Antes del tratamiento...

Antes del tratamiento...



La diferencia fue el aerosol capilar

Hoy en día nada revela en sus caras el horrible accidente que sufrieron. Reginald Rothbarth recuerda a otros pacientes víctimas de quemaduras que fueron derivados a otros hospitales y no recibieron el tratamiento con aerosol capilar. “Sus caras estaban completamente deformadas”, recuerda.

El matrimonio fue atendido por Bernd Hartmann, médico en Jefe del Centro para Quemaduras Graves del UKB. A la pareja se le indujo un coma artificial durante más de tres semanas, tiempo en el que las heridas fueron limpiadas y desinfectadas antes de comenzar el tratamiento. El aerosol capilar sólo fue aplicado sobre la cara, el cuello y las manos. “Utilizamos una combinación de distintas técnicas, tanto trasplantes capilares de distinto tipo, como las células en aerosol", explica Hartmann.

La piel en el resto del cuerpo fue tratada con trasplantes convencionales, porque hasta el momento el aerosol sólo puede ser usado en quemaduras de segundo grado y no en las de tercero o cuarto, que son mucho más graves. Allí donde fue aplicada la solución celulal la herida sanó en el transcurso de unos diez días.

Después del tratamiento...

Después del tratamiento...


Hay menos dolor

Según el profesor Matthias Augustin, la gran ventaja del aerosol es su rápida disponibilidad y que se utilizan células propias que el organismo no rechaza. “La herida, por así decirlo, no se toca y por ello hay menos dolor”, afirma Augustin, que es director del Instituto de Investigación y Servicios de Salud dermatológicos de Hamburgo.

Las células aplicadas con el aerosol se dispersan de manera uniforme sobre la herida, permitiendo que las células crezcan de manera homogénea. “Eso funciona mejor que otros métodos”, afirma Augustin. “En quemaduras en la cara la diferencia es enorme”, afirma Peggy Rothbart. “Cuando se nos ve a la cara no se ve ya lo que pasamos”. Peggy trabaja de nuevo, mientras que su esposo tuvo que dejar su trabajo como mecánico de precisión. Sus manos estaban llenas de cicatrices. Debido a las severas quemaduras que sufrieron ambos todavía tienen problemas de salud.

Con una iniciativa a nivel europeo llamada “EuroSkinGraf Project” (Proyecto de trasplante de piel europeo), Hartmann espera extender el tratamiento a cicatrices oscuras y quemaduras graves en el transcurso de los próximos cinco años. “Es el siguiente paso para los investigadores en Europa, el desarrollar un producto para quemaduras dermatológicas profundas”, afirma Hartmann.

Autora: Cinnamon Nippard/ Eva Usi
Edición: Diego Zúñiga

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