Tramo ferroviario submarino une a Asia con Europa | Ciencia y Ecología | DW | 29.10.2013
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Ciencia y Ecología

Tramo ferroviario submarino une a Asia con Europa

Bajo las aguas del Bósforo –el estrecho que conecta al mar de Mármara con el mar Negro– se inauguró un túnel ferroviario que une a la parte occidental de Estambul con la parte oriental de esa milenaria ciudad turca.

Un sueño del Imperio Otomano se hizo realidad este martes (29.10.2013) cuando, bajo las aguas del Bósforo –el estrecho que conecta al mar de Mármara con el mar Negro–, se inauguró un túnel ferroviario que une a la parte occidental de Estambul con la parte oriental de esa milenaria ciudad turca y, en consecuencia, a Europa con Asia. El nuevo tramo ferroviario, llamado “Marmaray”, facilitará la vida de muchos de los habitantes de Estambul –14 millones de almas– que cada día cruzan de un continente a otro.

Se espera que el túnel, que se inauguró coincidiendo con el 90º aniversario de la creación de la República de Turquía, lleve a 75.000 personas de un lado al otro cada hora. El proyecto, que se inició en 2004, enfrentó enormes retos técnicos. Las máquinas tuneladoras tuvieron que escavar hasta a 50 metros bajo tierra a ambos lados del estrecho. A unos 56 metros de profundidad se anclaron 11 tramos de hormigón armado que componen los 13,6 kilómetros de túnel.

El proyecto, que se inició en 2004, enfrentó enormes retos técnicos.

El proyecto, que se inició en 2004, enfrentó enormes retos técnicos.

A prueba de sismos

Esos 13 kilómetros transcurren en parte bajo tierra y en parte (1,4 kilómetros) en el fondo del mar. El proyecto para construir este nuevo tramo ferroviario, que mide en total 76 kilómetros, fue adjudicado a un consorcio liderado por la empresa española OHL y tuvo un costo de más de 2.500 millones de euros. Según los constructores, el túnel bajo el Bósforo está preparado para soportar incluso los sismos más fuertes. La indicación es importante porque el túnel se sitúa a tan sólo 20 kilómetros de la zona tectónica de Anatolia del norte.

El ministro turco de Transporte, Binali Yildrim, dijo que se trata de la infraestructura más segura de Estambul. Y el propio primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, realizó en agosto un viaje de prueba por el túnel. Ya en 1860 había proyectos para construir un túnel bajo el Bósforo. Entonces los ingenieros tenían en mente un tubo que transcurriera sobre pilares; bajo el mar, pero sobre el fondo marino. Sin embargo, con los medios técnicos de entonces, esa idea no pasaba de ser una utopia.

El túnel del Bósforo es uno de los proyectos más ambiciosos del Gobierno de Erdogan.

El túnel del Bósforo es uno de los proyectos más ambiciosos del Gobierno de Erdogan.

Ambiciosos planes

Más de un siglo después se hicieron nuevos estudios de viabilidad y finalmente se puso en marcha en proyecto “Marmaray”, una palabra artificial compuesta de “Mármara” (el mar interior que separa la parte europea y asiática de Turquía) y "ray", una palabra turca que significa vía. Pero Turquía piensa más allá. En una segunda fase, el túnel se empleará también para los trayectos de larga distancia. "Con el proyecto Marmaray, Pekín y Londres estarán unidos por un corredor ferroviario", explicó el director de la compañía estatal turca de ferrocarril, TCDD.

El tramo formará también parte de una "ruta ferroviaria de la seda" entre Asia, el Cercano Oriente y Europa. Algunos de los constructores y representantes del Gobierno turco hablan del proyecto como si fuera la primera vez que alguien une Asia y Europa. Pero no es así: ahora ya se puede viajar en tren de Londres a Pekín a través de Berlín y Moscú. Por los Urales, el tren Transiberiano cruza las fronteras entre Europa y Asia. Así que “Marmaray” sobresale más bien como una posible alternativa.

El túnel bajo el Bósforo está preparado para soportar incluso los sismos más fuertes.

El túnel bajo el Bósforo está preparado para soportar incluso los sismos más fuertes.

Levantando el perfil de Estambul

El túnel del Bósforo es uno de los proyectos más ambiciosos que el Gobierno de Erdogan tiene para Estambul. También está planeada la construcción de un tercer puente sobre el estrecho y de un nuevo aeropuerto en la zona europea de Estambul, con el que esta ciudad quiere posicionarse como uno de los principales nexos para el tráfico aéreo mundial.

Está previsto que se construya una especie de “segundo Bósforo” para el tráfico de barcos, en un proyecto que debería estar listo para el centenario de la fundación de la República de Turquía, en el año 2023.No obstante, los grandes proyectos impulsados por Erdogan son también controvertidos. Ha habido protestas por la destrucción de bosques que tendrá lugar para poder construir el tercer puente sobre el estrecho, por ejemplo.

ERC ( dpa / AP )

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