“Timochenko”, el comandante de las FARC que firmará la paz | América Latina | DW | 25.08.2016
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América Latina

“Timochenko”, el comandante de las FARC que firmará la paz

Es el tercer comandante de las FARC en poco más de 50 años. El que tiene un pasado más misterioso, quizás. ¿Cómo llegó del ala más “dura, radical y militarista”, a la mesa de diálogo en La Habana?

Con su nombramiento, las FARC insisteron en que “Timochenko” garantizaría “la continuidad del Plan Estratégico hacia la toma del poder para el pueblo”.

Con su nombramiento, las FARC insisteron en que “Timochenko” garantizaría “la continuidad del Plan Estratégico hacia la toma del poder para el pueblo”.

Como “continuador del legado de Jacobo Arenas, Manuel Marulanda y Alfonso Cano”. Así se define “Timoleón Jiménez” en Twitter. Su “nombre” es en realidad un alias que ha derivado en otro: “Timochenko”. Y su perfil en la red social rinde tributo al líder ideológico fundador y a los dos primeros comandantes de las “Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo” (FARC-EP), la guerrilla más grande de Colombia.

“El camarada Timoleón Jiménez” (nombre de guerra de Rodrigo Londoño Echeverri) fue designado como nuevo comandante del estado mayor central de las FARC el 5 de noviembre de 2011. Al menos, así lo afirmó un comunicado que se conoció diez días después. Reemplazaba entonces a “Alfonso Cano” (o Guillermo León Sáenz Vargas), el primer líder máximo de las FARC caído en combate. Tres años antes, Cano había reemplazado a su vez a “Manuel Marulanda Vélez”, “Tirofijo” (o Pedro Antonio Marín Rodríguez), comandante fundador de las FARC, que murió de causas naturales.

Del ala “más radical”

“Aquí hay conciencia, anhelo incandescente de combate y de victoria (...). Pierden su tiempo, alucinan, los que sueñan con la claudicación y desmovilización de la guerrilla”, aseguró el comunicado que confirmó la caída del “más ferviente partidario de la solución política y la paz”, “Cano”, y el nombramiento de su sucesor, “Timochenko”.

Entonces, observadores y analistas catalogaron a “Timochenko” como un representante del ala “más dura, radical y militarista” de las FARC. Lo vinculaban con varias purgas internas y con las más violentas acciones del grupo guerrillero –la toma de Mitú, la capital del amazónico departamento de Vaupés, en noviembre de 1998, por ejemplo. Mientras, las FARC insistieron en que “Timochenko” garantizaría “la continuidad del Plan Estratégico hacia la toma del poder para el pueblo”.

Con un pasado nebuloso

Rodrigo Londoño Echeverri nació el 22 de enero de 1959. Ingresó a las FARC en 1982. Y pasó a ser miembro de su secretariado −la unidad de mando conformada por siete líderes del grupo− a inicios de la década de 1990. De los tres comandantes de las FARC desde su fundación en 1964, Timochenko parece tener el pasado más nebuloso.

“Algunas fuentes dicen que es un médico entrenado, pero no hay evidencia de sus estudios”, constata un perfil elaborado por el Centro de Investigación del Crimen Organizado, de la fundación independiente InSight Crime, con sede en Medellín, Colombia, y Washington D.C., Estados Unidos.

“La mayoría dice que es oriundo de Quindío, un departamento cafetero en el centro de Colombia que vivió algunos de los peores momentos de la violencia política del país durante un levantamiento que comenzó en 1940” y terminó poco antes de que surgieran, a mediados de los años sesenta, grupos armados como las FARC, añade la semblanza de InSight Crime.

Además, diversas fuentes coinciden en que “Timochenko” recibió entrenamiento político y militar en Cuba y Europa Oriental; en que eligió su alias presumiblemente en honor a Semyon Timoshenko, un general soviético de la Segunda Guerra Mundial; así como en que estuvo a cargo de las labores de inteligencia y contrainteligencia en las FARC.

“Vamos a lograrlo, Santos”

Como sea, a cuatro años de su nombramiento como jefe máximo de las FARC, el diario colombiano El Tiempo lo incluía en su lista de “24 personajes más importantes del 2015”. Ese año, y tras tres de negociaciones en La Habana, Rodrigo Londoño Echeverri, “uno de los más radicales jefes de las FARC, pasó de las amenazas de guerra a hablar de paz y del Protocolo de Ginebra. Luego de estrechar la mano del presidente (Juan Manuel) Santos, el 23 de septiembre, ‘Timochenko' aceptó poner el 23 de marzo del 2016 como límite para la firma de un acuerdo de paz definitivo”.

Ya fijado el plazo, las FARC y el Gobierno aplazaron, por desavenencias, la firma de este acuerdo de paz definitivo. Pero “Timochenko” no dudó en asegurar, en un comunicado reciente, que “vamos a lograrlo, Santos, estamos seguros”, o en pedir al Papa el apoyo de la Iglesia católica para que el respaldo al proceso de paz aumente en Colombia. “En la #Paz nos encontramos todos”, insistió en su perfil de Twitter.

No obstante, Estados Unidos ofrece por “Timochenko” una recompensa de 5 millones de dólares por cargos de tráfico de drogas. Y, aunque la guerrilla ha insistido en que su participación en este comercio se limita a gravar a los cocaleros, no está claro si las autoridades estadounidenses pedirán su extradición.

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