Tejedoras del agua - Cría de alpacas y seguridad hídrica en Perú | Economía creativa | DW | 12.05.2022
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Economía creativa

Tejedoras del agua - Cría de alpacas y seguridad hídrica en Perú

Subsistir en un modelo económico regido por la demanda de corporaciones e intermediarios es difícil. Por eso, las alpaqueras y artesanas del Valle del Colca, en Arequipa, buscan soluciones creativas para su economía familiar. La crianza de camélidos además tiene un efecto directo insospechado: la seguridad hídrica de las ciudades de la región, fruto de las técnicas de siembra y cosecha de agua.

En las zonas altoandinas del sur de Perú, en la región de Arequipa, una de las pocas actividades económicas es la crianza de camélidos. La venta de fibra de alpaca es el principal sustento para miles de familias. Pero los bajos precios que pagan los intermediarios de las grandes empresas hacen que los criadores difícilmente puedan superar el umbral de la pobreza. En el país, más de 80 mil familias se dedican a la crianza de camélidos en territorios altoandinos y producen 4000 toneladas de fibra al año. El precio de la fibra oscila entre 1 Euro 50 y 3 euros por libra. Eso genera un ingreso de aproximadamente 24.5 millones de euros, que puede parecer mucho, pero que repartidos entre los productores dan un promedio de escasos 306 Euros al año para cada familia. Es por eso que este tradicional sector necesita apoyos estatales y asesorías de iniciativas privadas. Colectivos de mujeres -apoyados por ONGs- pusieron en práctica ideas para elaborar y vender productos de fibra de alpaca procesada por ellas mismas y dirigidos a un mercado internacional. Al mismo tiempo, las familias criadoras de alpacas mantienen un ecosistema de acopio y distribución de las aguas pluviales que mejora la calidad de los pastos, garantiza el abastecimiento de su entorno y contribuye a la seguridad hídrica de las grandes ciudades aledañas. Hace ocho años, un grupo de criadoras de alpacas de Challhuanca, un poblado del Altiplano de Arequipa, formaron la asociación "Las Kollawas” para elaborar prendas y accesorios y venderlos directamente. Aprendieron a clasificar y seleccionar la mejor fibra según un protocolo de producción desarrollado por ellas mismas y encontraron durante la pandemia clientes en Estados Unidos, Canadá y Dinamarca. "Las Kollawas” han constatado que con la elaboración de prendas, accesorios y muñecos ganan ocho veces más de lo que reciben por la venta de la fibra como materia prima. Pero, por otra parte, algunas exigencias del mercado local representan obstáculos para su emprendimiento. A pesar de la gran demanda de fibra blanca, que puede ser teñida con colorantes artificiales, algunos criadores se han propuesto recuperar los demás tonos naturales para utilizar la fibra en prendas que son cotizadas precisamente por su color genuino. Los pobladores han entendido que los recursos se pueden administrar para tener mejores condiciones de vida y que practicar la siembra y cosecha de agua es un favorable aporte a la crianza de camélidos y al medio ambiente. Para ello, cuentan con la asesoría de ONGs como Descosur, financiada parcialmente por la organización alemana Brot für die Welt. La crianza de alpacas es fundamental para la economía de la región. Y lo seguirá siendo si logra también ser rentable para las nuevas generaciones. De lo contrario, los más jóvenes optarán por la migración, abandonando una actividad que constituye una importante fuente de sustento y una garantía de abastecimiento de agua de las ciudades, al tiempo que funge como una barrera de resistencia y alternativa ante los efectos nocivos del cambio climático.