Sorda lucha en palacio el último día de Mubarak en el poder | Política | DW | 15.02.2011
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Política

Sorda lucha en palacio el último día de Mubarak en el poder

¿Renunció el ex presidente egipcio Hosni Mubarak por iniciativa propia? ¿O fue depuesto por las Fuerzas Armadas tras 18 días de protestas sin pausa?

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Jamal Mubarak (izq.) y Hosni Mubarak: ¿cómo salvar al régimen?

A gran parte de los egipcios ya no les importa. Celebraron que el vicepresidente Omar Suleiman anunciara el viernes la salida del poder de Mubarak y se preocupan ahora antes que nada por el futuro.

Pero hay versiones que señalan que el jueves pasado, el último día de Mubarak en el palacio gubernamental, se produjo una sorda lucha por el poder, en la que trataba de mantenerse con perspectivas como posible sucesor futuro de su padre Gamal, el hijo menor del presidente.

Fuentes militares revelaron a dpa que Mubarak supuestamente iba a anunciar su renuncia durante su último discurso público, el jueves, pero que cambió su contenido horas antes de que saliera al aire para mantenerse en la presidencia.

Según el diario "Al Ahram", de propiedad del Estado, fue Gamal quien le aseguró a su padre que si anunciaba más reformas y delegaba parte de sus poderes al vicepresidente Suleiman podría calmar a los manifestantes.

Una fuerte discusión

Gamal y su hermano mayor Alaa sostuvieron una fuerte discusión, según el también estatal diario "Al Akhbar", cuando el segundo acusó al menor de hundir al país en la corrupción al privilegiar a sus empresarios amigos para participar de los beneficios del poder.

Alaa, quien es empresario, se mantuvo siempre al margen de la luz pública y de la política, a diferencia de Gamal, que comenzó su carrera en la banca de inversiones de El Cairo y Londres hasta convertirse en 2002 en cabeza del comité de acción política del partido oficialista.

"Tengo una visión clara de cómo salir de esta crisis y llevar adelante lo que demandan los ciudadanos y los jóvenes respetando la legitimidad constitucional", dijo Mubarak en su alocución televisada.

Pero la "visión" del ahora ex presidente no fue aceptada por los manifestantes en la plaza Tahrir, quienes comenzaron a dirigirse hacia el palacio presidencial en el distrito oriental de Heliopolis, en la capital egipcia. También fueron sitiados por la gente el edificio de la radio y televisión estatal en El Cairo y la residencia presidencial de Ras el Tin, en Alejandría. Centenares de manifestantes ocuparon edificios gubernamentales en el puerto de Suez.

"Las Fuerzas Armadas permitieron que las protestas llegaran hasta las puertas de su residencia para mostrarle a Mubarak que su tiempo había acabado y que no había retorno", dijeron las fuentes militares militares a dpa bajo reserva de su identidad.

En la tarde del sábado se tomó la decisión, después de garantizarle a Mubarak protección en el balneario de Sharm el Sheij, sobre el mar Rojo, donde ya pasaba gran parte del tiempo en los últimos años. El mandatario había prometido que no abandonaría Egipto.

No quería huir del país como Ben Alí

Asistentes del ex presidente aseguran que Mubarak no quería que se lo viera huyendo del país como su ex colega tunecino Zine el Abidine Ben Alí.

Siguen siendo objeto de numerosas especulaciones hoy tanto el paradero actual como el estado de salud de Mubarak. El diario independiente "Al Masry al Youm" cita "fuentes informadas" para señalar que el ex líder cayó en coma en la tarde del sábado, en su residencia de Sharm el Sheij. Este medio reproduce "rumores" de que Mubarak, de 82 años, "se desvaneció dos veces" durante la grabación de su último mensaje a la nación egipcia.

Los rumores sobre el deterioro de la salud de Mubarak se incrementaron el año pasado después de una operación en Alemania en la que le fue extirpada la vesícula, a raíz de una inflamación grave.

Algunos egipcios expresan pena por la decadencia de Mubarak en su vejez, en tanto que otros siguen con interés la prosecución de investigaciones contra miembros de su gobierno por supuesta malversación de fondos estatales.

La riqueza de la familia Mubarak, que es objeto de investigación también, es estimada por expertos en unos 70.000 millones de dólares.

dpa

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