¿Será posible en Alemania que periodistas intercepten teléfonos en busca de la noticia? | Europa | DW | 09.07.2011
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Europa

¿Será posible en Alemania que periodistas intercepten teléfonos en busca de la noticia?

No es que en Alemania falten los escándalos mediáticos, pero Deutsche Welle pregunta si los excesos de "News of the World" pueden pasar aquí también.

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"En la sala de redacción se tiene la sensación de todo está permitido"

Los periodistas del diario británico News of the World habían perdido hace tiempo la noción de los límites. Ayudados por detectives privados accedieron a los mensajes de una muchacha secuestrada, dificultando las investigaciones de la Policía. Similar suerte corrieron las familias de soldados muertos y los familiares de víctimas de terrorismo. Esto significa: métodos criminales de obtener información. ¿Sucede lo mismo en Alemania?

Algunos escándalos en Alemania

Los escándalos mediáticos no han faltado. La revista Stern, por ejemplo, publicó en 1983 con bombos y platillos los diarios de Adolf Hitler. Más de 9 millones de marcos alemanes había pagado la editorial Gruner + Jahr por los 60 tomos. Poco después se supo que los periodistas habían sido presa de un falsificador.

La lucha por mayores ventas y mejores cuotas de audiencia fue un elemento importante en el drama del secuestro de Gladbeck. El 16 de agosto de 1988, Dieter Degowski y Hans-Jürgen Rösner asaltaron una filial de Deutsche Bank en esa localidad de la zona del Ruhr. Durante su huida de dos días fueron capturando rehenes. En un bus de línea, Degowski mató a un muchacho de 15 años; durante la acción policial final, murió Silke Bischoff, de 18. El secuestro fue retransmitido en vivo por televisión; en el centro de Colonia, algunos periodistas cercaron el automóvil en que huían y entrevistaron a los secuestradores. El comportamiento de los representantes de los medios generó un debate en torno a la responsabilidad y los límites de la noticia.

Screenshot News of the World

En Gran Bretaña se registra un incremento del gusto por la prensa amarilla

Gusto por la prensa sensacionalista

Con todo, un caso como el de Gran Bretaña –en el que los periodistas han violado masiva y conscientemente la ley- no se ha registrado todavía. Según Ella Wassink, del Consejo Alemán de Prensa, es improbable que algo así suceda en el país, pues existe un órgano que vela por el respeto del código de comportamiento periodístico. Quien lo viole recibe una amonestación, a ser publicada en su propio medio. En los últimos años, cuenta Wassink, ha habido pocas quejas en cuanto a los métodos de investigación de los periodistas; lo sucedido en Gran Bretaña se debe, en su opinión, a un incremento del gusto por la prensa sensacionalista en el país.

News of the World Cover Zeitung England

En Alemania la protección de la esfera privada es más estricta

News of the World pertenece al consorcio de Rupert Murdoch; sus periódicos dominan el mercado británico. La clase política de derechas como de izquierdas busca su cercanía. Su “situación todopoderosa es un motivo fundamental de lo sucedido en Gran Bretaña”, explica Michael Haller, director del Instituto de Investigación Periodística de Leipzig. Según Haller, “eso le da a la sala de redacción la sensación de que todo está permitido”. En Alemania, por el contrario, no existe un consorcio mediático que tenga una posición tan dominante. “Tenemos leyes antimonopolio muy estrictas”, puntualiza Haller. Así, por ejemplo, en 2006 se evitó que el consorcio Springer –editor del diario amarillista Bild- comprara la televisora ProSieben/Sat1.

Por último, la protección de la esfera personal es mayor en Alemania que en Gran Bretaña; abogados especializados en derecho mediático se encargan de lograr jugosas compensaciones por haber violado la esfera privada de gente famosa. Con todo, Haller no excluye la posibilidad de que sucedan periodistas alemanas hagan lo mismo que los colegas británicos. “Pero ahí nos enfrentamos a métodos patológicamente deformes, que no tienen nada que ver con el periodismo”, concluye Haller.

Autor: Nils Naumann / Mirra Banchón
Editor: José Ospina-Valencia

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