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Winnenden, a un año de la masacre

11 de marzo de 2010

En marzo de 2009, un chico alemán entró armado en su escuela y asesinó a 12 personas. En su huida mató a otras tres; luego se suicidó. Muchas de las preguntas que entonces se hizo Alemania continúan hoy sin respuesta.

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Imagen: picture-alliance/dpa
Gedenkfeier Amoklauf Winnenden 2010
"Por qué fue ayer. Hoy somos fuertes", puede leerse en el cartel.Imagen: AP

El porqué fue el primer interrogante. Después vino el debate sobre cómo evitar que hechos de este tipo se puedan repetir en el futuro. El arma que utilizó Tim K. para perpetrar la masacre era de su padre y no se encontraba bajo llave, como dictan las normas- por eso muchos demandaron endurecerlas. Tim K. era aficionado a los juegos de ordenador violentos- de ahí que no pocas voces exigieran su prohibición.

La sociedad, que ejerce presión con su continua demanda de éxitos, y el recorte de personal en las escuelas, que reduce el tiempo que los profesores pueden dedicar a sus alumnos, también se encontraron entre los motivos que se barajaron como posibles coadyuvantes a la tragedia de Winnenden.

Banderas a media asta en toda Alemania

Gedenkfeier Amoklauf Winnenden 2010
Cadena humana frente a la Escuela Albertville de Winnenden.Imagen: AP

Winnenden es una localidad de casi 30.000 habitantes situada en el sur de Alemania. El 11 de marzo de 2009, su nombre quedó para siempre unido al recuerdo de unas muertes sin sentido. Hoy sigue sin darse con una explicación definitiva para el comportamiento de un chico de 17 años que cambió tantas vidas. También la discusión sobre las medidas a tomar continúa en muchos aspectos donde se dejó. Pero lo que más persiste es la tristeza.

"Racionalmente sabes que ha muerto. Pero, por otro lado, a veces piensas 'seguro que entra ahora por la puerta'", cuenta Birgit Schweitzer, madre de una de las víctimas. "Me va a costar mucho superar este día", confiesa Hardy Schober, padre de otra joven fallecida. "Algo como esto no te lo puedes quitar de encima como si nada. Nadie puede. Es lo peor que me ha pasado en toda mi vida", asegura Astrid Hahn, directora de la Escuela Albertville, donde sucedieron los hechos.

Gedenkfeier Amoklauf Winnenden 2010
Piedras con mensajes sobre el suelo de la Escuela Albertville de Winnenden.Imagen: AP

Las banderas de toda Alemania ondean hoy a media asta para recordar que se cumple un año de aquellas muertes. Unas mil personas se desplazaron hasta el centro educativo, y a la hora en Tim K. accedió a él por última vez, formaron una cadena humana que debía simbolizar el dolor dejado y la solidaridad con las familias afectadas.

También el presidente alemán, Horst Köhler, estuvo presente en el emocional acto, y reconoció que "todavía se puede hacer mucho más de lo emprendido hasta ahora para que las personas con problemas no tengan acceso a armas de fuego y para que los colegios y lugares similares estén mejor protegidos de las agresiones. Entiendo que la reciente reforma de la ley de posesión de armas, aprobada por el Parlamento, va en esa dirección".

¿Cómo seguir con los sueños?

Gedenkfeier Amoklauf Winnenden 2010
Los alumnos de Winnenden durante la ceremonia en recuerdo a las víctimas.Imagen: AP

Tras Estados Unidos, Alemania es el país del mundo en el que más masacres como la de Winnenden acontecen. Desde 1994, se han repetido en diez ocasiones.

"Ha pasado un año. Nuestras vidas han cambiado desde entonces. Sobre todo al principio fue muy difícil continuar con nuestros sueños, con los sueños que todos teníamos. Y todavía hoy, un año después, me cuesta enfrentarme a lo sucedido. Pero ya hemos avanzado bastante", explica una de las alumnas.

Los chicos y chicas de la Escuela Albertville jugaron un papel destacado en esta jornada para el recuerdo. Sobre piedras, que después depositaron en las instalaciones del centro, habían escrito palabras como "amor", "fe" o "esperanza". En la misa celebrada volvieron a portar los mismos símbolos que hace un año: corazones, fotografías, cartas. Y mientras hablaba Köhler se apretaban, los unos a los otros, fuertes las manos.

Autor: Svenja Pelzel/ Knut Bauer/Linda Vierecke/ Luna Bolivar

Editor: Enrique López