Salida de EE. UU. de Siria pone en peligro a población kurda, aliada de Washington contra Estado Islámico | El Mundo | DW | 21.12.2018
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El Mundo

Salida de EE. UU. de Siria pone en peligro a población kurda, aliada de Washington contra Estado Islámico

La retirada de tropas de EE.UU. obliga a reevaluar la protección de los kurdos, expuestos al fuego de Assad o Erdogan. Miles de excombatientes yihadistas son un riesgo incalculable. ¿Se necesita zona aérea restringida?

Syrien Manbidsch US Patrouille (picture-alliance/AP Photo/H. Malla)

Una patrulla estadounidense en el norte de Siria.

Planes que antes lucían ambiguos y difusos fueron concretados ahora por la Casa Blanca: la retirada de Siria de las tropas estadounidenses que quedan en su territorio será consumada en entre sesenta y cien días porque, con la derrota definitiva de la milicia terrorista Estado Islámico, dejó de haber justificación para su presencia en el país mediterráneo. Así argumentó su decisión Donald Trump, ignorando al coro de voces que desaconsejan ese repliegue militar. Hasta correligionarios como Lindsey Graham, senador republicano por Carolina de Sur, sostienen que Estado Islámico no ha sido vencido y que el retorno a casa de los soldados estadounidenses sólo le permitirá a los yihadistas volver a explayarse en toda la región.

En la mira de Erdogan y Assad

Los kurdos, los aliados del país norteamericano en el frente de batalla sirio contra Estado Islámico, fueron sorprendidos por el anuncio de Trump y ahora deben evaluar distintos escenarios para no quedar expuestos a enemigos que los militares estadounidenses habían mantenido a raya hasta ahora: los regimientos controlados, respectivamente, desde Damasco, por Bashar al Assad, y desde Ankara, por Recep Tayyep Erdogan. Los líderes de Siria y Turquía no simpatizan entre sí, pero ambos combaten a los kurdos, quienes, al calor de la guerra civil siria y de la cruzada contra Estado Islámico, consiguieron consolidar su control sobre un área extensa en el norte de Siria que colinda con el territorio turco. Ese bastión está ahora en peligro.

"Es muy posible que los estadounidenses estén dejando a su suerte a un aliado importante en la lucha contra el yihadismo. Y eso hará que, en los próximos años, repeler a Estado Islámico sea más difícil”, comenta Guido Steinberg, de la Fundación Ciencia y Política (SWP), de Berlín, dando por entendido que la organización terrorista no ha desaparecido, como parece creer Trump. En las cárceles kurdas hay unos 3.200 miembros de Estado Islámico y fuera de ellas, en las calles, mezclados entre los civiles, hay muchos excombatientes también. Y ellos representan un desafío de momento incalculable. "Solos, los kurdos no pueden poner coto a Estado Islámico”, comenta Mehmet Tanriverdi, vicepresidente de la Comunidad Kurda de Alemania.

Syrien Afrin | türkische Soldaten (picture-alliance/Anadolu Agency/H. Fidan )

Soldados turcos en Afrin tras la ocupación de esa ciudad kurda en Siria.

Protección para kurdos e israelíes

"Eso quedó claro en 2014, en la lucha por el control de la ciudad de Kobane. Sin los bombarderos y los aviones para vuelos de reconocimiento de Estados Unidos, los kurdos no habríamos ganado”, subraya Tanriverdi, augurando nuevas turbulencias en la región. Rami Abdulrahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que opera desde Londres, no sólo augura tensiones entre kurdos y árabes cuando los soldados estadounidenses se despidan; él también dice imaginarse al presidente Erdogan frotándose las manos de alegría. Al respecto señala Tanriverdi: "Es probable que otras zonas kurdas en el norte de Siria sean ocupadas por los turcos, como la ciudad de Afrin a principios de este año, y que eso provoque un éxodo”.  

El vicepresidente de la Comunidad Kurda de Alemania clama por un involucramiento político más marcado en Siria por parte de la Unión Europea. "Sería pertinente sopesar lo que Francia ya había propuesto: crear una zona de exclusión aérea sobre el norte de Siria”, similar a la que se creó sobre el norte de Irak en los años noventa del siglo pasado. El objetivo de la misma sería vigilar movimientos de tropa y vuelos orquestados por Erdogan desde Ankara o por Assad desde Damasco. "Desde luego, el propósito de esa zona de exclusión aérea también sería tener a Irán en la mira y ofrecerles más protección tanto a los kurdos como a los israelíes”, esgrime Tanriverdi.

(erc/jov)

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