Sahel-G5: cumbre antiterrorista en Francia | El Mundo | DW | 13.12.2017
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El Mundo

Sahel-G5: cumbre antiterrorista en Francia

Este miércoles (13.12.2017) se reúnen en Francia los líderes de Mali, Mauritania, Burkina, Chad y Níger, cuyos soldados integrarán la fuerza militar antiterrorista Sahel-G5. La canciller alemana también estará presente.

Gipfeltreffen in Bamako Mali (Reuters/L. Gnago)

La anterior cumbre Sahel-G5 tuvo lugar el 2 de julio de 2017.

Invitados por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, jefes de Estado y de Gobierno, príncipes y diplomáticos se reunieron este miércoles (13.12.2017) en las afueras de París para darle impulso a la fuerza militar G5-Sahel, que lucha contra los grupos armados islamistas en la región que se extiende desde la costa atlántica de África hasta el Mar Rojo y abarca parte de los territorios de Senegal, Mauritania, Mali, Argelia, Níger, Chad, Sudán y Eritrea. El Sahel es la zona de transición entre el desierto y las sabanas del continente.

Sahel-G5, con sede en Sévaré, Mali, contará con 5.000 soldados de siete batallones y coordinará operaciones con 4.000 soldados franceses que operan a nivel regional y con la Misión de Naciones Unidas en Mali (MINUSMA). La situación en Mali es inestable desde el golpe de Estado de 2012, cuando grupos tuareg rebeldes, junto a organizaciones yihadistas, se hicieron con el control del norte del país durante diez meses. Los yihadistas fueron teóricamente expulsados gracias a una intervención internacional encabezada por Francia.

Creciente amenaza terrorista

Eso fue en enero de 2013. Sin embargo, extensas zonas del país siguen escapando al control del Estado, de lo que se aprovechan grupos terroristas que perpetran ataques contra las fuerzas malienses y efectivos de la MINUSMA. Y el riesgo de que esta situación afecte a las naciones vecinas ha crecido considerablemente. De hecho, las milicias que operan en Mali han propiciado el surgimiento de nuevos grupos yihadistas, incluyendo a uno que dice estar afiliado al autoproclamado Estado Islámico, recientemente derrotado en Irak.

Macron invitó a los líderes de Mali, Mauritania, Burkina, Chad y Níger –cuyos soldados integrarán el Sahel-G5– y a delegaciones de Europa y el Medio Oriente. La canciller de Alemania, Angela Merkel, y emisarios de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos estarán presentes. De ahí la atención que las organizaciones defensoras de derechos humanos le han prestado a este encuentro en suelo francés. Human Right Watch (HRW) exigió que la fuerza militar G5-Sahel respete el derecho internacional humanitario en sus operaciones.

HRW exige que no se repitan abusos

En un comunicado emitido en Banjul, capital de Gambia, la ONG instó también a los Gobiernos que apoyan a la fuerza G5 –entre los que destacan Francia, Alemania, la Unión Europea, Unión Africana, Estados Unidos y Arabia Saudita– a "mejorar la gobernanza y el Estado de derecho en la región”. "Dado que la fuerza del G5-Sahel se enfrenta a la creciente presencia de grupos armados islamistas en Mali y en otras partes del Sahel, deberá respetar escrupulosamente los derechos en sus operaciones”, señaló Corinne Dufka, directora asociada de HRW para África.

"También deben garantizar investigaciones prontas e imparciales de presuntos abusos cometidos por su personal. No hacerlo aumentará el apoyo local para los grupos armados y profundizará la creciente crisis de seguridad”, alertó Dufka, insistiendo en que no se repitan los graves abusos cometidos por algunas fuerzas de seguridad que participaron en la fuerza multinacional anterior. HRW subrayó la necesidad de que todas las fuerzas armadas minimicen el daño a los civiles y garanticen el trato humano a los presos.

Desde 2015, víctimas de abusos y testigos en la región le aseguraron a HRW que los combatientes islamistas ejecutaron al menos 50 presuntos delatores, incluidos jefes de aldea y funcionarios locales; se cerraron escuelas, se obligó a las mujeres a cubrirse, se reclutó a niños y se reprimió a quienes ejercieron sus prácticas culturales, prohibidas por los islamistas. Sin embargo, muchos aldeanos dijeron acoger con beneplácito a los grupos islamistas en el centro de Malí, donde son percibidos como una alternativa a un Estado "depredador y abusivo”. La fuerza del Sahel comenzó la fase inicial de sus operaciones en noviembre.

ERC ( EFE / dpa / AFP / AP )

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