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Radicales de Pakistán llaman a la "unidad musulmana"

Shamil Shams (EL/ERS)16 de enero de 2015

Organizaciones religiosas tomaron las calles de las mayores ciudades de Pakistán para protestar contra el semanario francés "Charlie Hebdo" y sus caricaturas del profeta Mahoma, las cuales consideran ofensivas.

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Imagen: AFP/Getty Images/A Majeed

Este viernes (16.01.2015), una protesta organizada por el ala estudiantil de Islami Jamiat-e-Talaba afuera del consulado francés en Karachi se tornó violenta. La policía usó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la enardecida multitud. Algunos manifestantes y reporteros, incluido un fotógrafo de la agencia AFP, recibieron disparos de bala y, según informes no cofirmados, al menos dos personas murieron.

En general, las manifestaciones del llamado “viernes negro” fueron convocadas por un conglomerado de 20 organizaciones aglutinadas bajo la denominación común de Tehreek Hurmat-i-Rasool, con el objetivo de condenar la decisión del semanario satírico francés de publicar caricaturas del profeta Mahoma en su edición más reciente. La semana pasada, extremistas islámicos atacaron las oficinas de la publicación en París y asesinaron a 12 personas, en lo que los atacantes describieron como una venganza por las caricaturas “blasfemas” de "Charlie Hebdo".

La reacción ante cuaquier acto considerado como un insulto al profeta Mahoma o al islam han sido por lo general violentas en Pakistán. En julio de 2012 se produjeron manifestaciones a raíz de que un ciudadano egipcio radicado en Estados Unidos publicó el video “La inocencia de los musulmanes” en la plataforma de internet YouTube. Salas de cine y autos fueron incendiados, se produjeron actos de vandalismo, y por lo menos diez personas murieron durante los disturbios que siguieron a las protestas.

Un reportero gráfico resultó herido en Karachi.
Un reportero gráfico resultó herido en Karachi.Imagen: picture-alliance/dpa/R. Kahn

Llamado a la “unidad musulmana”

Este viernes, agrupaciones religiosas de Pakistán hicieron un llamado a otras naciones musulmanas para unirse contra el semanario francés. Afirmaron que si 40 países demostraron solidaridad con el semanario, las 57 naciones con población musulmana deberían sumarse para “salvaguardar la santidad del profeta divino.”

También urgieron a los líderes de los países con población mayoritariamente musulmana para demandar “una ley internacional contra la blasfemia que hiere los sentimientos de cerca de 1.500 millones de musulmanes en todo el mundo.”

A principios de esta semana, la organización Tehrik-i-Talian de Pakistán elogió a los atacantes del semanario "Charlie Hebdo" que mataron a 12 personas en París.

¿Puede empeorar la protesta?

Shahan Zaidi, un caricaturista originario de Karachi, considera que la controversia por las publicaciones de "Charlie Hebdo" no cesará durante algún tiempo. “De hecho, las protestas podrían empeorar en los próximos días. Los niveles de alerta se han elevado debido a las manifestaciones, pero pienso que estos grupos religiosos también reciben apoyo no oficial por parte del gobierno”, dijo Zaidi a DW..

El activista Tahir Ahmed, quien vive en Lahore, dice que los radicales islámicos paquisaníes tratan de sacar provecho del atentado en París. Pero esto, agrega, es un asunto de política local, más que de una confrontación con Occidente. “La controversia por las caricaturas beneficia a los fanáticos. Puede que en las sociedades occidentales tenga algún efecto, pero al final son los liberales en países como el nuestro los que acaban sufriendo. Nuestros espacios marginales en la sociedad se reducen aún más”, agrega.

Ahmed considera que publicar las caricaturas de Mahoma no fue una sabia decisión por parte de los directivos de "Charlie Hebdo". No se puede vencer al extremismo yéndose justamente al otro extremo, asegura.

Libertad de prensa e hipocresía

El pasado 15 de enero, el Parlamento de Pakistán emitió una resolución unánime condenando la publicación de las caricaturas. Zaidi piensa que muchos paquistaníes acusan hipocresía en sus actitudes y reacciones en cuanto a Occidente. “Tenemos dobles estándares para casi todo. La religión es un caso”, subraya. Los clérigos del país suelen pronunciar sermones en los que condenan a católicos y judíos, pues alegan que sus libros sagrados son apócrifos, pero al mismo tiempo reaccionan con violencia cuando alguna persona o grupo dice una palabra en contra del islamismo, dice.

Ali Hassan, un escritor paquistaní, opina que es injusto considerar a los musulmanes como una comunidad demasiado sensible, pero destaca las particularidades del caso paquistaní. “Nuestro islam implica tensiones más complejas”, dice. “Los islamistas locales son más activos, comparados con otros, como resultado de todas las particulares formas de tensión social que se viven en nuestro país”.