Río: irlandés detenido por venta de tickets guardó silencio | Europa | DW | 06.09.2016
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Europa

Río: irlandés detenido por venta de tickets guardó silencio

El irlandés Kevin Mallon, uno de los implicados en una supuesta trama de venta ilegal de entradas de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, mantuvo silencio este lunes (06.09.2016) en el interrogatorio al que fue sometido por la Policía para esclarecer su participación en el escándalo, informaron fuentes oficiales.

Mallon, que fue detenido el 5 de agosto en un hotel de Río con cerca de 1.000 boletos en su poder y fue beneficiado con la libertad condicional dos semanas después mientras la Policía Civil concluye la investigación del caso, acudió a una comisaría para el interrogatorio final pero, por recomendación de sus abogados, se mantuvo en silencio y no respondió a ninguna de las preguntas.

“El hecho de no querer hablar es importante para la investigación. Ya tenemos bastante prueba documental y el análisis de ese material fue concluyente”, afirmó a periodistas el comisario Ricardo Barbosa, responsable por la investigación. Mallon, cuyo pasaporte fue retenido y no puede abandonar Brasil, es director de la empresa THG, a la que supuestamente el Comité Olímpico de Irlanda le transfirió las entradas que eran ofrecidas ilegalmente.

Por el mismo escándalo también fue arrestado el ahora expresidente del Comité Olímpico Irlandés, Patrick Hickey, que era miembro de la comisión ejecutiva del Comité Olímpico Internacional (COI). Hickey igualmente disfruta de libertad condicional mientras la Policía realiza la investigación y será interrogado el martes para que esclarezca su supuesta responsabilidad.

Según la Policía brasileña, el Comité Olímpico de Irlanda contrató a la empresa Pro 10 para vender entradas en Brasil para los Juegos Olímpicos que fueron clausurados el 21 de agosto pero los boletos fueron transferidos a la firma THG, comandada por Mallon. Esta empresa, de acuerdo con la Policía, vendía entradas con precios hasta cinco veces por encima de lo normal y pedía hasta 8.000 dólares por un boleto para la ceremonia de apertura y hasta 15.000 dólares para el acto de clausura.

Tras su detención y ante el escándalo, Hickey renunció temporalmente a su cargo en el Comité Olímpico Irlandés y a sus diferentes funciones en la dirección del COI, como presidente de los Comités Olímpicos Europeos y vicepresidente de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ACNO). (EFE)

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