Por qué es un error prohibir el burka | Alemania | DW | 20.08.2016
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Alemania

Por qué es un error prohibir el burka

Este país no necesita una prohibición del burka, puesto que es sólo el síntoma. Se trata más bien del derecho individual a decidir, opina Martin Muno.

Verano de 2016: Alepo se presenta como el infierno en la tierra, en el Mediterráneo se siguen ahogando refugiados, los bajos tipos de interés vacían los fondos de pensiones alemanes… ¿Y sobre qué discute Alemania? Sobre un trozo de tela.

Este país no necesita una prohibición del burka. Incluso la palabra es incorrecta, ya que en Alemania todavía no ha llegado esta prenda, que cubre incluso la cara con una rejilla de tela. Si bien hay mujeres que llevan la niqab, que oculta todo el cuerpo y deja libre sólo una pequeña rendija para los ojos, su número es insignificante.

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Martin Muno, redactor de DW.

Para no llamarnos a error: burka, niqab o chador son la represiva expresión de la reaccionaria idea de que el derecho total a disponer del cuerpo femenino recae sobre el hombre. Pero no son más que el síntoma. La obligación de ir tapadas es sólo una cara de la moneda. También las exhibiciones ostentosas del sexualizado cuerpo femenino, como vemos muchas veces en la publicidad, es una expresión de esta retrógrada idea.

Debemos por tanto luchar por una sociedad en la que este derecho a disponer del cuerpo de la mujer recaiga únicamente sobre ellas. Esto significa, para concretar, que cada mujer pueda decidir por sí misma lo que lleva puesto.

Inútil y populista

Los recién conocidos planes del ministro del Interior son, en todo caso, la expresión de la inutilidad: no puede haber una prohibición total del burka, pero sí una parcial. No se podrá ir tapada al volante de un coche ni en las administraciones públicas. Pero, por favor, ¡qué mujer con velo puede conducir ella misma! ¡Cuántas se dedican a una profesión! Aquí también se confunde el problema con sus síntomas, buscando repercusión pública y un acercamiento a los simpatizantes de Pegida y de la AfD con la vista puesta en las próximas elecciones regionales.

Porque un problema que sí tenemos, es si no conseguimos que nuestro estilo de vida occidental y nuestras libertades sociales no resulten ya más atractivas que el autoritarismo, si ya estamos en un punto en que tenemos que reglamentar por ley el uso de ciertas prendas, es que hemos perdido. Al menos la batalla por las ideas. La gran promesa de tener derecho a luchar por conseguir la felicidad independientemente de nuestro origen, género, color de la piel u orientación sexual es fundamental en nuestra sociedad. Debe ser una antorcha, no una barrera.

Para aprender: aquí puede Usted leer la versión original de este artículo en alemán.

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