Populista holandés compara el Corán con “Mi lucha”, de Hitler | Europa | DW | 09.08.2007
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Europa

Populista holandés compara el Corán con “Mi lucha”, de Hitler

Geert Wilders, pidió la prohibición del Corán, al que comparó con "Mi lucha", de Hitler. El líder extremista, que ya ha causado irritación en el mundo musulmán por sus declaraciones, se arriesga a ser procesado.

Geert Wilders, conocido en Holanda por su postura hostil al Islam.

Geert Wilders, conocido en Holanda por su postura hostil al Islam.


El líder del ultraderechista Partido por la Libertad, pidió en un artículo publicado por el diario De Volkskrant, una prohibición en Holanda del libro sagrado del Islam. Geert Wilders dijo que el Corán es un libro fascista que llama a la violencia y lo comparó con la obra de Adolf Hitler, Mi lucha. En ella el dictador delinea, en 1925, el futuro de su ideología racista y su venta está prohibida en Holanda desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El político negó que exista un Islam moderado y señaló que el libro sagrado exhorta en varios capítulos a reprimir, perseguir y asesinar a cristianos, judíos, disidentes e infieles. “También llama a violar y golpear a las mujeres y a instaurar un Estado musulmán con el uso de la fuerza”, sostiene.

“Así como Mi lucha, está prohibido en Holanda, igualmente el Corán no tiene cabida en nuestro Estado constitucional”, escribe el político quien dice estar harto de la religión musulmana en su país y afirma no tolerar más que se adore a Alá y a Mahoma en las mezquitas holandesas. El Político reconoció que no encontrará en el Parlamento un apoyo mayoritario a sus propuestas.

Adolf Hitler, mein Kampf

Imagen de la primera edición de la obra de Hitler, "Mein Kampf", donde aparece una fotografía del dictador.

Preparan demanda

Entre tanto la abogada Els Lucas prepara una demanda contra el político ultraderechista acusándolo de insultar a parte de la población holandesa, un delito que según las leyes de dicho país podría hacerle acreedor de una pena de dos años de cárcel y una multa de hasta 16.750 euros. “Ha ido demasiado lejos y es inaceptable que un miembro del Parlamento se exprese de esa manera”, dijo la abogada a la agencia de noticias holandesa ANP. Pero serán los fiscales holandeses quienes decidan si se le abre proceso al populista por sus declaraciones. Wilders, cuyo partido ingresó al Parlamento en las pasadas elecciones de noviembre, conquistando nueve de los 150 escaños disponibles, es conocido en Holanda por sus provocantes declaraciones en torno al Islam.

El político ha advertido sobre el peligro de que en los Países Bajos se produzca un “Tsunami islámico”, y afirma que su país está en camino de convertirse en Holandarabia, provincia del superestado islamista Euroarabia. En Holanda vive un millón de ciudadanos de fe musulmana. Desde el 2004, cuando el político populista empezó a recibir las primeras amenazas de muerte, se encuentra bajo protección policial.

Betende Muslime in Kreuzberg

Los musulmanes holandeses se sienten ofendidos.

Agresión contra crítico del Islam

El político asegura que fue un ataque contra el crítico del Islam, Ehsan Jami, el pasado fin de semana lo que lo motivó a escribir. Jami, un joven de origen iraní que es concejal de un suburbio cercano a La Haya, sufrió una agresión por parte de dos jóvenes marroquíes y un somalí, por su trabajo en un comité de apoyo a críticos musulmanes. La policía holandesa le ha asignado una protección especial en previsión de nuevas agresiones.

Sus controvertidas declaraciones hostiles al Islam han provocado irritación en el pasado. Ha pedido una prohibición de la Burka, usada por mujeres musulmanas, y también se ha pronunciado por que no se construyan más mezquitas. En febrero pasado propuso que todos los musulmanes que quieran vivir de manera permanente en Holanda deberán distanciarse de partes del Corán. Debido a estas declaraciones los gobiernos de Arabia Saudita y de Irán protestaron enérgicamente ante el gobierno holandés.

DW recomienda