Payasos diabólicos en vísperas de ″Halloween″ | El Mundo | DW | 18.10.2016
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El Mundo

Payasos diabólicos en vísperas de "Halloween"

¿Broma de mal gusto? ¿Histeria colectiva? ¿Peligro? En vísperas de Halloween, los llamados "payasos diabólicos" preocupan en Norteamérica, Europa y hasta América Latina.

Imagen de It, en español Eso, una nueva versión cinematográfica de la popular novela de Stephen King.

Para más simbolismo, este año celebra su treinta aniversario el bestseller de Stephen King “It, cuyo "remake" cinematográfico, ya publicitado con esta imagen, se estrenará en 2017.

Se acerca la Noche de Brujas o Halloween, celebrada sobre todo en países anglosajones como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, este 31 de octubre. Y la ya poco graciosa y viral moda de los payasos con máscaras aterradoras –extendida sobre todo por esos lares− atiza la nueva epidemia de coulrofobia, o miedo irracional a los payasos y mimos.

Los llamados payasos “diabólicos”, “macabros”, “horrorosos”, “malditos” y hasta “asesinos” han sido avistados sobre todo en lugares inquietantes como cementerios o calles solitarias, pero también en escuelas, por sorpresa y sin que la policía pueda controlarlos, aumentando la sensación de inseguridad en las comunidades implicadas. Algunos han sido vistos portando armas, especialmente cuchillos.

Todo parece haber comenzado en agosto, en la localidad de Green Bay, del Estado de Wisconsin. Un payaso con globos negros fue avistado paseándose por las calles, y no importó que luego se supiera que se trataba del realizador Adam Krause, intentando publicitar su nuevo corto de horror. Ya un niño de Greenville, en Carolina del Sur, había visto a uno o dos payasos que intentaban atraerlo al bosque.

Broma y confusión viral

Enseguida se empezaron a reportar similares avistamientos por todo Estados Unidos. En Canadá, Reino Unido y Australia se presentaron más de estas figuras tragicómicas, ahora horrorosas, asustando y persiguiendo a la gente. Los videos de aficionados “cazando” imágenes de estas personas disfrazadas, o literalmente persiguiéndolas, se multiplican en Twitter y Facebook bajo la etiqueta #IfISeeAClown o la cuenta @ClownSightings.

En Europa, se han reportado apariciones aisladas de estas figuras –generalmente portando armas–, en al menos dos localidades holandesas, dos suecas, una española y una alemana. En América Latina, el fenómeno parece extenderse peligrosamente por México, y hay reportes de casos en Puerto Rico.

Algunos niños y adultos aprovechan la confusión e inventan, adicionalmente, historias de supuestos payasos aparecidos de camino a la escuela o a otros sitios, aseguran las fuerzas del orden en Estados Unidos, donde las ventas de disfraces de payaso aumentaron en un 300 por ciento, según la prensa local.

En el Reino Unido, la línea telefónica de ayuda a la infancia Childline ha sido contactada unas 120 veces en una semana, por niños que se dicen asustados por payasos, reporta el diario The Guardian. La policía advirtió que arrestará a quienes se vistan como payasos para asustar. Y se ha pedido a las tiendas de disfraces dejar de vender ropas de payasos a los niños.

Payasos diabólicos

La ola de payasos malvados se extendió primero por Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Australia.

Oportunidad para el crimen

Mientras, la broma ha pasado a acciones criminales. Se han producido atracos en los que los ladrones llegaron disfrazados de payasos. Un transeúnte fue apuñalado por uno de estos payasos en Birmingham, la segunda mayor ciudad del Reino Unido, y un joven fue igualmente herido en la provincia de Halland, en Suecia.

Un Instituto de Maryland, en Estados Unidos, tuvo que ser acordonado luego de que otro payaso lo amenazara con un video subido a la red social Instagram. Así que hasta la cadena de comida rápida McDonald’s decidió prescindir temporalmente de su mascota publicitaria: el payaso Ronald.

Simbolismo… ¿o publicidad?

Para más simbolismo, “It”, el bestseller de Stephen King, celebra este año su décimo terecer aniversario. Tras su puesta en pantalla en la década de los 90, un director argentino, Andrés Muschietti, acaba de concluir la filmación de una nueva versión cinematográfica.

El “Club de los perdedores”, aquella pandilla de adolescentes en el camino del aterrador payaso Pennywise, al que llamaban “Eso”, volverá a los cines en septiembre de 2017. Y no han faltado quienes aseguren que todo esto no es sino una estrategia publicitaria de la nueva “It”. Pero hasta el propio Stephen King ha salido en defensa de los payasos en las redes sociales.

Mientras, en Reino Unido, una tienda de disfraces local, Cumbria Superheroes, ha intervenido con un plan para aplacar el miedo de niños y adultos: Batman ha salido a la caza de los también posibles imitadores del Joker, el “payaso asesino” igualmente conocido como Guasón en Latinoamérica, archirrival del hombre murciélago. Y hasta la BBC reposteó su foto.

Los payasos “de verdad”

En medio de todo, psicólogos como Frank Mc Andrew, del Knox College de Illinois, intentan explicar por qué causan miedo los payasos, explotados como villanos arquetípicos del cine y la literatura: justo porque se ríen de situaciones inapropiadas, y lucen ropa, maquillaje y emociones exageradas, muestran sus estudios.

Hasta la cadena de comida rápida McDonald’s decidió prescindir temporalmente de su mascota publicitaria: el payaso Ronald.

Hasta la cadena de comida rápida McDonald’s decidió prescindir temporalmente de su mascota publicitaria: el payaso Ronald.

El fenómeno no es nuevo, ya en 2014 otra ola de “payasos asesinos” aterrorizó a los franceses, armados con pistolas, cuchillos y bates de béisbol. Y la peor parte, además de las víctimas de crímenes, parecen llevarla siempre quienes se ganan la vida como payasos profesionales y tienen  que temer por su sustento. Para hacerlo notar, una etiqueta no demasiado original –pues recuerda al movimiento de defensa de derechos civiles de los ciudadanos negros estadounidenses Black Lives Matter– se ha extendido con éxito moderado en Twitter. #ClownLivesMatter, insiste: la vida de los payasos “de verdad” importa. 

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