Opinión: Una fecha divide a Polonia | Europa | DW | 05.06.2016
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Europa

Opinión: Una fecha divide a Polonia

Miles salieron a las calles este fin de semana en toda Polonia, entonando coros por la libertad. Se manifestaron por el presente y también, por la historia, opina Bartosz Dudek.

No hay otra fecha que simbolice tan bien la división del antiguo frente opositor reunido alrededor del sindicato "Solidarnosc" como el 4 de junio de 1989. Ese día tuvieron lugar las primeras elecciones semilibres de la posguerra polaca: sobre la base de un acuerdo entre el entonces régimen comunista encabezado por el general Wojciech Jaruzelski y la oposición democrática en torno al líder sindical Lech Walesa.

El acuerdo preveía permitir a la elección del 40 por ciento de los asientos de la Cámara Baja del Sejm (parlamento polaco) y todos los de una nueva Cámara Alta, el Senado. Tal y como se esperaba, la oposición democrática ganó todos esos mandatos. Tras las elecciones, se formó una "gran coalición", bajo la dirección de Tadeusz Mazowiecki, estrecho colaborador de Walesa y, para entonces, el primer no-comunista que asumía el cargo de Primer Ministro polaco.

Primera pieza del dominó

Aunque los comunistas participaron también del nuevo Gobierno, este fue el primer paso hacia la eliminación de facto del comunismo en Polonia. Y no sólo en Polonia: la señal política que emitió Varsovia el 4 de junio de 1989, fue la primera pieza del dominó que pronto culminaría con la caída de este injusto e inhumano sistema en toda Europa del este.

Dudek Bartosz

Dudek Bartosz

Pero lo que para muchos fue una inteligente movida, que impulsó pacífica y paulatinamente un cambio de época, para el conservador Gobierno nacionalista actual en torno a Jaroslav Kaczynski no fue sino un complot de los comunistas en contubernio con Lech Walesa. Una conspiración que les habría permitido a Jaruzelski y a sus "apparátchiks" comunistas salir ilesos y con los bolsillos llenos, además de influir en Polonia durante las décadas siguientes. La repetida afirmación de Kaczynski de que Walesa no habría sido sino un espía comunista está en la base del cóctel ideológico que caracteriza a la actual clase gobernante polaca.

Señal política

Es obvio por qué el movimiento ciudadano KOD y la oposición, con el apoyo de los expresidentes Walesa, Aleksander Kwaśniewski und Bronislaw Komorowski, eligieron justo el 4 de junio para estas "Marchas de la Libertad". Las marchas reunieron menos manifestantes de lo esperado y llamó la atención, también, que relativamente pocos jóvenes se sumaran. Pero marcan una señal política: "Apostamos por la Libertad y la Democracia".

Más explicítos aún fueron los mencionados expresidentes en un llamado a los pueblos de Europa, en el que piden la defensa de la democracia y el Estado de Derecho: "Desde las calles y plazas en las que una vez nació Solidarnosc volvemos a pedir la solidaridad de todos los europeos. Hablamos por cientos de miles de ciudadanos polacos libres que desde hace medio año se manifiestan en las calles por la democracia, por el derecho y por una Europa libre." Aunque, el hecho de que en este llamado se hayan unido, codo con codo, un excomunista y dos políticos de "Solidarnosc", seguramente le servirá a Jaroslav Kaczynski para seguir insistiendo en su versión de la historia.

Para aprender: usted puede consultar aquí la versión de este artículo en alemán.

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