Opinión: silencio en la cúpula de Berlín | Alemania | DW | 12.09.2016
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Alemania

Opinión: silencio en la cúpula de Berlín

¿Aún existe la llamada “Gran coalición”? Sí, aún existe, e incluso gobierna. Pero en un tema de interés general, la política hacia los refugiados, ya hace campaña. Y eso no es bueno, opina Jens Thurau.

Sonó como antaño. Como en aquellos benditos tiempos en los que la política alemana se ocupaba de temas que interesaban sobre todo a las personas entre los Alpes y el Mar del Norte: la coalición de CDU/CSU y SPD, encabezada por Angela Merkel, quiere resolver a más tardar en otoño los siguientes asuntos, según anunció tras el “encuentro de alto nivel” del domingo: la reforma al impuesto de sucesiones, jubilaciones más flexibles y altas, igualdad salarial entre hombres y mujeres (o por lo menos una mejoría en ese sentido), y nuevos apoyos económicos a las familias. Y la coalición ya ha alcanzado algunos logros, como el salario mínimo.

Pero, ¿de qué sirve todo esto, si las tres principales figuras –la canciller y los dirigentes del SPD y de la CSU (Unión Cristiano-Social de Baviera)- dan la impresión de que trabajan una contra la otra en el tema principal, que es la política hacia los refugiados? El asunto no fue ni siquiera mencionado este domingo. Esto contribuye a la armonía dentro de la alianza política, y sin embargo, es malo. Los electores quisieran saber por dónde seguirán las cosas.

Dos escenarios

El caso es que hace un año, la canciller Merkel dijo “lo conseguiremos”, y desde ese momento, la CSU y su líder Host Seehofer abandonaron de hecho la coalición de gobierno. Claro, sigue habiendo ministros de la CSU en Berlín, como los señores Dobrindt y Schmidt, pero la CSU ya es oposición. Desde entonces, la coalición ha promovido dos reformas a la Ley de Asilo, además de que ha endurecido la política de deportaciones, y saca provecho de que otros países hayan cerrado sus puertas al éxodo de refugiados hacia Europa. Y la canciller negoció un trato con Turquía. La coalición ha actuado, pero ahora ya no se trata de hechos. Hay una alianza en dos escenarios. Por una parte en las oficinas donde realmente se gobierna. Y por otra, en el debate público: los simpatizantes de Merkel dicen que ésta por ningún motivo debe dar su brazo a torcer. Muchos de estos fans ni siquiera son de la CDU; por ejemplo, entre ellos hay socialdemócratas y verdes, así como miles de voluntarios que realizan trabajos de ayuda a los refugiados. La consigna “lo conseguiremos” debe continuar vigente, dicen. En cambio, los rivales de la canciller demandan que ésta admita que se ha equivocado. También hay muchos de ellos en la CDU. La CSU propone un límite máximo. Y quien vea a representantes de los partidos implicados debatir en la televisión, jamás pensaría que son los mismos que gobiernan juntos. Los bávaros tienen sobre todo a su propio estado federado en la mira.

Un demonio escondido

Jens Thurau , corresponsal político de DW

Jens Thurau , corresponsal político de DW

Todos se muestran nerviosos. Y no porque no hayan hecho o alcanzado algo, sino porque la política de refugiados –ese “lo lograremos”- ha despertado a un demonio escondido. Siempre hubo resentimientos y xenofobia. Pero hoy hay un partido al cual se puede votar sin la aversión que causaban antes las organizaciones de extrema derecha. Por eso, en la coalición se miran unos a otros y se señalan: “¡tú fuiste!”.

Horst Seehofer piensa en voz alta si su CSU necesita un candidato propio a la cancillería, o si él puede asistir al congreso de la CDU y la canciller Merkel al del partido bávaro. Por el momento no parece que las cosas vayan en esa dirección. Gabriel, el jefe de los socialdemócratas, afirma que Merkel solo dijo “lo lograremos” sin hacer más (aunque todo este tiempo el SPD haya co-gobernado). Y la canciller ya no dice nada, fiel a su estilo.

¿Qué pasaría si cada partido hiciera un resumen de lo que ha hecho en el tema de los refugiados en el último año? ¿Qué salió bien, y en qué se exageró? ¿Qué une a los tres partidos, y qué los diferencia -en su forma de hacer política- de las campañas de miedo de la AfD (Alternativa para Alemania)? Las respuestas transmitirían a algunos la impresión de que, en medio del debate, los partidos gobiernan juntos.

Sé que no llegaremos a ese punto. Pero, al menos teóricamente, la idea no suena tan mal. ¿O sí?

Para aprender alemán: Usted puede leer aquí la versión original de este artículo.

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