1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Nubes opacan la estrella

Steffen Leidel - CP (15.01.2004)

La filial argentina de Mercedes Benz, hoy Daimler-Chrysler, veía con buenos ojos a la dictadura militar. Víctimas y organizaciones de derechos humanos culpan a la empresa por secuestros y desapariciones.

https://p.dw.com/p/4ZaY
La imagen de la filial argentina de Mercedes Benz empañada por la vinculacion de la empresa en crímenes contra sus empleados.Imagen: Leidel

El Profesor en Derecho Internacional berlinés Christian Tomuschat, junto con dos expertos, llevó a cabo investigaciones a lo largo de un año acerca de los sucesos en la Mercedes Benz de Buenos Aires durante la dictadura militar. Su informe, presentado en diciembre de 2003, produjo alivio entre los dirigentes de Daimler-Chrysler. "No existen ninguna clase de pruebas de que Mercedes Benz Argentina haya participado activamente en los secuestros y desapariciones", dijo Tomuschat al hacer públicos los resultados de la pesquisa el 8 de diciembre en la central de la empresa en Stuttgart. "No hemos podido constatar ningún indicio que hable en contra de Daimler Benz", agregó. Tomuschat, quien perteneció a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, fue elegido por sugerencia de Amnesty International para realizar las investigaciones.

Daimler-Chrysler está confome

Erich Klemm, director de la empresa, quien junto con los Accionistas Críticos de la Daimler-Chrysler (KADC) presionó al consorcio a investigar sobre el papel del mismo en las desapariciones, se mostró conforme. "Con esto se desmienten las acusaciones principales contra Daimler-Benz", refiere. Y demuestra una autocrítica moderada al reconocer que "Mercedes Benz no tuvo la suficiente sensibilidad para con los derechos humanos en esa época". También criticó el "comportamiento irreflexivo" de la Junta Militar.

Las acusaciones se dirigen principalmente al Jefe de Producción de la fábrica con sede en González Catán, Juan Tasselkraut, quien habría denunciado a varios empleados ante las Fuerzas Armadas. Las imputaciones se basan esencialmente en las investigaciones realizadas durante años por la periodista alemana Gaby Weber y en las declaraciones de los sobrevivientes. Héctor Ratto, testigo principal en las acusaciones, fue secuestrado y torturado por el régimen, y declaró repetidas veces que Tasselkraut entregó datos de los sindicalistas a los militares.

Final dudoso

La comisión de Tomuschat protege a Tasselkraut y contradice la versión de Ratto, así como las investigaciones de la periodista Gaby Weber. "Las acusaciones contra Tasselkraut no son concluyentes. El quiso ayudar a Ratto", dijo Tomuschat. Con esto puso en duda las declaraciones de Ratto, quien según él se contradijo varias veces. A principios de diciembre de 2003, la Fiscalía de Nuremberg canceló en forma inesperada el juicio contra Tasselkraut, a pesar de que Weber y Kaleck, abogado de la Coalición contra la Impunidad, habían presentado un nuevo testigo. Tomuschat manifestó no saber nada de ese testigo. Además, dejó sentada la falsedad de las acusaciones según las cuales Mercedes Benz habría desarrollado una política anti-sindical. Según el experto, la mayoría de los desaparecidos no eran sindicalistas".

Apenas se dejó oír algún tono crítico de parte de Daimler-Chrysler durante la presentación de Tomuschat. Sí se criticó la política empresaria de la filial argentina poco antes del Golpe militar. En ese entonces la empresa despidió a 117 trabajadores después de una huelga sin mencionar motivos. Otro de las críticas de la comisión de Tomuschat es la colaboración de Mercedes Benz con la Junta Militar. "Además es cierto que la empresa denunció a los servicios de inteligencia de la Junta a uno de los desaparecidos, de apellido Reimer. Pero de allí no puede deducirse que Mercedes haya participado activamente del secuestro y desaparición de personas."

Críticas al informe de la comisión

Ya antes de darse a conocer el informe, el método de trabajo la comisión de Tomuschat fue calificado de superficial por antiguos empleados y víctimas de la dictadura. El testigo principal, Héctor Ratto, manifestó a DW-WORLD que cree que la Mercedes Benz quiere limpiar su imagen. "Es lógico que la empresa no quiera esclarecer los hechos. Si lo hiciera, tendría que reconocer su culpa. Sólo trata de desligarse de la responsabilidad."

El punto final que intenta poner Daimler-Chrysler con el informe de Tomuschat no es definitivo. Henry Mathews, director de los Accionistas Críticos de la Daimler-Chrysler manifestó a DW-WORLD que dos abogados estadounidenses preparan una demanda civil contra Daimler-Chrysler, representando a sobrevivientes de los empleados desaparecidos, y exigiendo una indemnización por parte de la empresa. Daimler-Chrysler no ha tomado posición en el asunto. La demanda será presentada a principios de 2004.