Nobel de la Paz: ¿qué es la OPAQ? | El Mundo | DW | 11.10.2013
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El Mundo

Nobel de la Paz: ¿qué es la OPAQ?

El Nobel de la Paz 2013 fue concedido a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), con sede en La Haya, por sus “grandes esfuerzos para la destrucción de las armas químicas”.

La decisión fue dada a conocer el viernes (11.10.2013) en Oslo por el Comité Nobel Noruego. “El desarme desempeñó un papel muy importante para Alfred Nobel”, destacó el Comité Nobel en la justificación de la decisión, “y con este premio a la OPAQ el Comité quiere realizar un aporte a la destrucción de las armas químicas… luego de haber destacado con numerosos premios los esfuerzos para destruir las armas nucleares.”

La misión de la OPAQ es asegurar la destrucción de las armas químicas y evitar cualquier forma de su desarrollo o proliferación. Para alcanzar esos objetivos, la OPAQ evalúa informes proporcionados por los Estados Partes sobre la aplicación de la Convención y realiza inspecciones en plantas militares e industriales en todos los países miembros.

Syrien OPCW Inspektoren Ankunft in Damaskus

Inspectores de la OPAQ en Siria.

Considerada a menudo incorrectamente un organismo de las Naciones Unidas, la OPAQ es, sin embargo, en realidad una organización independiente que presta servicios a la ONU. En la organización trabajan unas 500 personas con un presupuesto cerca de US$100 millones. Financiada es con aportes de los Estados miembros. El mayor contribuyente es Estados Unidos. Desde su creación, la OPAQ ha destruido un total de 57.000 toneladas métricas de armas químicas, especialmente de arsenales de Estados Unidos y Rusia.

El 6 de octubre, la OPAQ comenzó a destruir el arsenal químico de Siria. Los expertos de la organización dicen que el gobierno de Bachar al Asad coopera con su labor y que para mediados de 2014 podrían haber completado su tarea. La OPAQ estima que en Siria pueden haber cerca de 1.000 toneladas de sarín, gas mostaza y VX, algunos almacenados sin procesar y otros ya cargados en misiles, ojivas y cohetes.

189 países han ratificado la Convención

Hasta ahora han ratificado la Convención 189 Estados. El último país en ratificarla ha sido Somalia, en mayo de 2013. Siria se transformará el próximo lunes en el país miembro número 190. El Gobierno de Bachar al Asad decidió adherirse bajo la amenaza de un ataque estadounidense tras el supuesto uso de armas químicas cerca de Damasco este verano por tropas gubernamentales. La Convención no ha sido firmada por Egipto, Corea del Norte, Angola y Sudán del Sur. Birmania e Israel la firmaron, pero no la han ratificado.

En la Convención, la producción, el almacenamiento y el uso de armas químicas son declarados ilegales. Los países que firman la Convención se obligan a someterse a controles en ese sentido. El tratado fue firmado en 1993 y entró en vigencia el 29 de abril de 1997.

Symbolbild OPCW Syrien Untersuchung Giftgas

Expertos de la OPAQ controlan existencias de gases tóxicos.

Cada Estado Parte está obligado a comunicar a la OPAQ fábricas en la que se procesen determinadas sustancias químicas y permitir que esas instalaciones sean inspeccionadas. En el Anexo de Verificación de la Convención, los productos químicos que pueden usarse como armas son clasificados en tres listas, dependiendo de su peligrosidad.

Listas de armas químicas y productos precursores

La Lista 1 contiene sustancias prácticamente sin utilidad para usos industriales o civiles (por ejemplo, sarín, somán y tabún), es decir, se trata claramente de armas químicas. La Lista 2 abarca sustancias químicas y precursores de doble uso, como el tiodiglicol, utilizable como producto intermedio en la elaboración de mostazas y la fabricación de pinturas industriales. La Lista 3 contiene sustancias y precursores de gran difusión comercial, como la trietanolamina, así como algunas sustancias antiguamente usada para fines militares, pero hoy con amplia utilización industrial, como el fosgeno.

Se trata de listas abiertas, es decir, en la Convención se definen procedimientos para que puedan ampliarse y adaptarse al desarrollo científico y tecnológico.

"Durante la Primera Guerra Mundial hubo un uso considerable de las armas químicas", recordó el Comité. "La Convención de Ginebra de 1925 prohibió el uso, pero no la producción ni el almacenamiento, de armas químicas" y "durante la II Guerra Mundial, los nazis emplearon medios químicos para exterminios en masa ", agregó. Las armas químicas han sido utilizadas desde entonces "en numerosas ocasiones tanto por Estados como por terroristas".

El prestigioso premio, con el que el año pasado fue galardonada la Unión Europea, está dotado con 8 millones de coronas suecas, unos 920.000 euros.

Autor: Pablo Kummetz
Editor: Enrique López

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