Medidas de emergencia de Alberto Fernández: ¿vuelta a una receta que nunca funcionó? | Las noticias y análisis más importantes en América Latina | DW | 18.12.2019
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América Latina

Medidas de emergencia de Alberto Fernández: ¿vuelta a una receta que nunca funcionó?

El presidente Alberto Fernández presentó ante el Congreso argentino un megaproyecto con medidas de urgencia que intenta frenar la caída de la economía. Pero un aumento de impuestos no sería la solución, opina un experto.

Alberto Fernández, presidente de Argentina.

Alberto Fernández, presidente de Argentina.

Alberto Fernández intenta, a través de medidas de “emergencia económica, social y sanitaria” frenar la inflación, que llegó al 53,7 por ciento este 2019, y la escalada del dólar, cuyo valor oficial roza los 60 pesos argentinos, con un dólar libre de más de 72 pesos. Cuatro de cada 10 argentinos viven en la pobreza, y 12 de cada 100 no tiene trabajo, con un crecimiento del trabajo informal. Además, Argentina debe renegociar la deuda con los acreedores privados y con el Fondo Monetario Internacional. Deutsche Welle habló sobre el tema con el economista Luis Secco, de la consultora argentina Perspectiv@s Económicas.

Deutsche Welle: ¿Cómo evalúa las primeras medidas del presidente argentino, Alberto Fernández, para intentar paliar la crisis?

Luis Secco: En cuanto al impuesto excepcional del 30% a la compra de bienes y servicios en dólares, llamado "Impuesto PAÍS (Para una Argentina Inclusiva y Solidaria), se lo puede ver casi como un nuevo desdoblamiento cambiario, es decir, un sistema de tipos de cambios múltiples. No se opta por un sistema tradicional, donde simplemente se desplaza el tipo de cambio único, sino que algunos dólares salen más caros que otros. En Argentina hay un problema central: cada vez que aumenta el dólar, los mecanismos de transmisión de precios hacen que aumenten todos los precios de la economía. Esta medida es una forma de encarecer el uso de algunos dólares y defender los pocos que quedan. Pero este tipo de impuestos, y el aumento de la presión tributaria, hace que los sectores que generan dólares también se vuelvan menos competitivos.

¿Es este cambio en el sistema tributario en realidad una especie de devaluación encubierta?

Tal cual. Lo que se busca es devaluar sin devaluar, haciendo algunos dólares más caros que otros, pero se trata de evitar que los bienes cuyo precio se determina en parte por el dólar -los bienes de importación y exportación- sufran esa devaluación. De ese modo, se trata de evitar que por una devaluación haya más inflación.

Pero la situación no va a cambiar entonces hasta que no se termine la dependencia del dólar. ¿Qué piensa al respecto?

El problema es que no queda claro que tenga el efecto deseado el plan de reactivar la economía basándose en un paquete fiscal que, fundamentalmente, hace hincapié en el aumento de impuestos, sobre todo, los de algunos sectores de la economía o de quienes tienen mayor capacidad de ahorro. Por otra parte, no hay ningún anuncio de reordenamiento económico y fiscal, de reorganización de gastos, de mejora de la eficiencia del sector público. Entre las medidas que se toman a nivel tributario no hay ninguna que fomente la competitividad de la economía argentina.

¿Tendrán estas medidas del Gobierno de Alberto Fernández realmente una repercusión en el bolsillo de la gente?

El objetivo de este Gobierno es tener un Estado presente, que redistribuya el ingreso, interviniendo de manera muy activa en todos los sectores con el objetivo de redistribuir la renta. Pero el efecto de la redistribución sobre el consumo tiende a ser menos directo o menos fuerte de lo que sería si los recursos no provinieran de impuestos, sino de algún ahorro que pudiera hacer el Estado. Si bien ese dinero irá a parar a gente cuyo consumo es muy bajo y postergado, habrá que ver los efectos de esa redistribución a mediano y largo plazo. Es como volver a una receta que ya se probó en Argentina, ya que cada vez que se intentó cerrar una brecha fiscal o redistribuir ingresos con mayores impuestos, no funcionó.

En cuanto a la renegociación de la deuda pública de Argentina, se supone que va a haber una moratoria, ya que el Fondo Monetario Internacional reconoció la grave situación del país. ¿Cree que funcionará una reprogramación de pago de la deuda pública a los acreedores privados y al principal acreedor, el FMI?

La reacción del mercado en general fue bastante positiva. Es evidente, como dijeron tanto el presidente, Alberto Fernández, como el ministro argentino de Economía, Martín Guzmán, que tal como es ahora, la deuda no se puede pagar. Si se emitiera dinero para pagar la deuda, eso sería claramente desestabilizante, por eso pretende tratar de evitarlo. Es decir que se va a iniciar un proceso que implicará un alargamiento de los plazos y, probablemente, una quita de intereses y capital de la deuda en las condiciones en las que fue emitida. El paquete fiscal ayuda porque ahora el FMI está más tranquilo que antes y creo que puede llegar a apoyar un nuevo programa de pago. Pienso que un programa como este es un buen guiño al FMI. Sin embargo, al mismo tiempo, se pueden mejorar un poco las cuentas fiscales, pero esto no es una verdadera razón para creer que Argentina pueda volver a crecer lo que le hace falta crecer.

¿Qué hace falta para que Argentina pueda volver a crecer?

Creo que hace falta exactamente lo contrario de lo que se hizo hasta ahora. Es decir, hay que reducir la presencia del Estado en la economía, no aumentarla. No aumentar impuestos, bajarlos. Mejorar las condiciones del mercado de trabajo para que sea más competitivo, y el costo laboral sea menor. Es necesario dar señales de estabilidad fiscal y de pago de la deuda, porque si no, no hay estabilidad macroeconómica. Por eso, lo primero que intenta el gobierno argentino es dar indicios de que el año que viene la inflación puede ser más baja que este año, y eso no está mal. Pero si todo lo que se hace para lograr eso es crear condiciones menos competitivas para el sector privado, entonces, la duda que surge es si Argentina va a crecer. Lo que vemos es justamente todo lo contrario. De todos modos, aún falta conocer parte de algunos planes que el Gobierno va a aplicar en materia de construcción de obras públicas y viviendas.

Luis Secco dirige la consultora argentina Perspectiv@s Económicas, fue docente de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (1988) y jefe del Gabinete de Asesores de la Presidencia del Banco de la Nación Argentina hasta marzo de 2017. También fue investigador de la Universitá degli Studi di Siena, Italia (1990) y es autor de varios libros sobre economía. Es columnista invitado de los principales medios gráficos, radiales y televisivos argentinos.

(ers)

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