Los secretos de la economía alemana | Economía alemana | DW | 22.10.2013
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Economía alemana

Los secretos de la economía alemana

El mundo mira hacia la mayor economía de Europa, que sigue creciendo en plena crisis, produciendo puestos de trabajo y sanando sus deudas. El “modelo alemán” ya está en boca de todos. ¿Cuál es el secreto de Alemania?

Para el éxito de una economía social, el modelo de economía suele ser importante, ya que establece el marco de las actividades económicas. En Alemania, el modelo se llama “economía social de mercado”. Se basa, por un lado, en la competitividad capitalista, y por otro, en la intervención del Estado en las reformas sociales.

Sus raíces se encuentran en las medidas que Otto von Bismarck llevó a cabo en el siglo XIX: “Estableció seguros médicos y de jubilación”, explica Werner Schreiber, exministro de Asuntos Sociales de Sajonia-Anhalt, en entrevista con DW. Con ello se consiguió una paridad: la mitad de estas sumas las pagaban los trabajadores, y la otra mitad los empresarios. Un principio que se convirtió en el núcleo de la actual legislación social, que tras la II Guerra Mundial se amplió para incluir también ayudas sociales, políticas familiares y otros campos.

Luces y sombras en el mercado laboral

Porträt - Prof. Uli Brückner

Uli Brüchnker, profesor de la Universidad de Stanford.

También forma parte de la economía de mercado la autonomía de tarifas: “Esto significa que los sindicatos y empresarios gestionan los sueldos libremente, sin intervención del Estado”, dice Schreiber. Esta medida ha llevado a que en los últimos años se den pocos conflictos en el mercado laboral. En un momento en el que los niveles de desempleo alrededor de Alemania alcanzan cifras de récord, en Alemania 42 millones de personas tienen trabajo: más que nunca antes en la historia de la república federal.

Un éxito que se debe en buena parte a la Agenda 2010, una reforma laboral que se estableció hace diez años: “Un punto importante de esta reforma fue la creación de un sector de salarios reducidos, la desregulación y flexibilidad del mercado laboral. Por un lado, esto ha resultado en más puestos de trabajo, pero por otro, muchos de estos puestos están mal pagados”, dice Uli Brüchnker, profesor de la Universidad de Stanford.

Por otro lado, el número de especialistas cualificados en Alemania no deja de crecer: cada año surgen 100.000 nuevos ingenieros e investigadores medioambientales en el mercado, diplomados en una de las 200 escuelas o universidades técnicas que hay en Alemania. La alta productividad de estas instituciones se debe al afamado sistema de formación dual, cuyas raíces se encuentran en el sistema de formación de trabajos manuales en el medievo. Se trata de un método en el que los estudiantes aprenden practicando en puestos de trabajo reales y estudiando en una escuela de formación profesional.

Más especialistas para la empresa mediana

El continuo flujo de expertos técnicos en Alemania resulta beneficioso, especialmente, para las medianas empresas, la base de la economía alemana. Le empresa mediana es aquella que no tiene más de 500 empleados. Estas constituyen más del 99 por ciento de las casi tres millones de empresas que hay en Alemania. La mayoría de ellas, familiares, y lo suficientemente rentables como para que no haya necesidad de ponerlas en bolsa.

Klaus-Heiner Röhl, Institut der deutschen Wirtschaft Köln

Klaus-Heiner Röhl, experto del Instituto Alemán de Economía.

Esto hace posible una orientación empresarial a largo plazo: “Los empresarios no deben planear de trimestre en trimestre según la información bursátil, sino que se pueden plantear objetivos a largo plazo y dedicarse a ellos. No deben apresurarse excesivamente, ni ampliarse de forma más rápida de lo que puede beneficiar a la compañía”, explica Klaus-Heiner Röhl, experto del Instituto Alemán de Economía, en entrevista con DW.

En lo referente a la calidad de los productos hechos en Alemania, en tiempos de gran competencia con países con costes de producción más baratos, sobre todo asiáticos, a veces no basta ya solo con ofrecer productos de buena calidad. Por ello, en el sistema “Made in Germany” se incluyen una serie de servicios adicionales, según Röhl: “Una empresa aquí no solo vende un aparato, sino que también lo instala, capacita al personal del comprador y ofrece un servicio de reparaciones las 24 horas del día. Al final, se trata de garantizar el buen funcionamiento del producto”.

Y es una garantía importante, ya que uno de los pilares del éxito del “modelo alemán” es la alta tecnología: Alemania apuesta por las innovaciones técnicas. Once por ciento de los alemanes trabajan en la industria de la alta tecnología, y 70.000 millones de euros se invierten cada año en investigación. Ambas cifras superan ampliamente la media del resto de países europeos. Asimismo, la infraestructura de redes de energía, telecomunicaciones, calles, conexiones ferroviarias y aéreas está entre las mejores del mundo. En menos de 24 horas se puede llegar a cualquier país europeo desde Berlín.

Eso también tiene que ver, claro está, con la posición geográfica de Alemania: en pleno corazón de Europa. La última pieza del rompecabezas que representa el “modelo alemán”.

Autor: Dankhong Zhang / lab
Editor: Enrique López

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