Los alemanes - Lutero y la nación | ZonaDocu | DW | 03.06.2018
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Los alemanes - Lutero y la nación

Antes de lanzar su Reforma, Lutero era un simple monje, un teólogo con dudas. Con el paso de los años, se convertiría en una figura histórica trascendental. Lutero unió a los alemanes, pero también, sin quererlo, los dividió debido a su cisma con la Iglesia católica. El Sacro Imperio Romano Germánico era el nombre que llevaba el conglomerado de territorios de Europa Central a finales del siglo XV.

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El emperador Carlos I de España y V de Alemania se declaraba soberano por la gracia divina y defensor de la unidad cristiana. Los territorios alemanes eran solo una parte de sus vastos dominios. Los poderosos príncipes electores alemanes defendían allí sus intereses personales. El poder secular y el espiritual formaban en aquel momento los cimientos del cristianismo romano. Sin embargo, ya fueran príncipes o plebeyos, campesinos o ciudadanos de los burgos, durante la Reforma muchos vieron la oportunidad de tomar distancia de Roma y del emperador y de mejorar su posición en la estructura de poder de la época. A diferencia del Habsburgo Carlos V, que ni siquiera dominaba la lengua alemana, Lutero se convirtió en una figura de identificación, un personaje enormemente popular. El reformador fue uno de los primeros contemporáneos de gran influencia que jugó explícitamente la carta alemana y apeló a los sentimientos nacionales. En un escrito se pregunta: "¿Cómo llegaron los alemanes a aceptar el robo y el maltrato por parte de extranjeros”. Lutero tradujo la Biblia al alemán y así divulgó la lengua común y el conocimiento, y también puso el fundamento para la creciente identidad alemana. La gente debía estar contenta de que "se hable alemán con ellos”. El conflicto religioso terminó siendo militar. Para lograr la paz, se decidió que cada señor podía decidirse a favor o en contra de la Reforma: "cuius regio, eius religio" (a cada territorio, su religión). La independencia de los príncipes se fortaleció después de la Paz de Augsburgo (Paz de las Religiones) de 1555. Pero, los alemanes quedaron divididos en la fe.