Los alemanes - Bismarck y el imperio alemán | ZonaDocu | DW | 17.06.2018
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Los alemanes - Bismarck y el imperio alemán

Después de la fallida Revolución de 1848, en la que las fuerzas liberales burguesas intentaron en vano limitar el poder de la monarquía, unir la Confederación Alemana en un estado y establecer un Parlamento constitucional, llegó la "unidad de arriba": el primer ministro de Prusia, Otto von Bismarck, allanó el camino para la creación del primer estado nacional alemán.

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A mediados del siglo XIX: los alemanes todavía no están unidos en un solo Estado. Una situación que el primer ministro prusiano Otto von Bismarck quiere cambiar. No con parlamentos o forjando mayorías, sino como él dice, "a sangre y hierro". En este momento, Alemania está dividida en más de 30 estados independientes que han unido fuerzas en la Confederación Alemana. La voz cantante la llevan las grandes potencias de Austria y Prusia. Cuando Prusia quiere adueñarse de los ducados de Schleswig y Holstein contra la voluntad de Austria, se desata una lucha de poder. ¿Quién tiene la voz en Alemania? ¿Austria o Prusia? La decisión de si hay guerra o paz se adopta el 14 de junio de 1866, en Fráncfort del Meno, la sede la confederación alemana. Se acepta la propuesta de Austria de movilizar al ejército contra Prusia. Prusia considera que esta votación es una declaración de guerra y declara nula su pertenencia a la confederación, lo que supone el fin de la Confederación Alemana, cuya razón de ser era evitar la guerra entre los estados confederados. Los ejércitos austríacos son vencidos. De ahora en adelante, los caminos de Alemania y Austria se separan. Austria es formalmente expulsada de la historia alemana. La victoria sobre Austria supone un triunfo para Bismarck, que se traduce en un monumento en su patria prusiana: la Columna de la Victoria en Berlín. La Confederación Alemana del Norte de 1866, comandada por Prusia, es la antesala de la unión de Alemania unos años más tarde. Los estados del sur, como Baviera, Baden y Wurtemberg, quedan inicialmente fuera de la alianza. La guerra contra Francia en 1870 cambiará la situación: el enemigo común forja la unión nacional de los alemanes. En enero de 1871 Bismarck funda, en el Palacio de Versalles, el estado nacional prusiano-alemán. Por primera vez en su historia, los alemanes viven unidos en un estado-nación con una capital común: Berlín. Bismarck es el canciller del nuevo imperio alemán. El balance general de la política interna de Bismarck resulta complejo. Por un lado, está la creación de un organismo representativo moderno como también el comienzo del estado de bienestar social, con seguro de salud, accidentes y pensiones. Por otro lado, Bismarck lucha contra la democracia social y la Iglesia católica.