“Las aspiraciones de las personas también crecieron“ | Historia | DW | 11.01.2009
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Historia

“Las aspiraciones de las personas también crecieron“

Bitterfeld estaba considerada la ciudad más sucia de la República Democrática Alemana. Pero eso fue ayer. Hoy los temas que preocupan a la gente aquí son otros, nos comenta su alcalde, Horst Tischer.

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El alcalde Horst Tischer (dcha.) muestra "su" Bitterfeld los visitantes.

DW-WORLD.DE: ¿Cómo describiría usted el desarrollo de Bitterfeld desde la caída del Muro de Berlín?

Horst Tischer: Realmente… ¡la historia es increíble! Cuando se reunificó Alemania, Bitterfeld tenía fama de ser la ciudad más sucia de la RDA [República Democrática Alemana]. Comparando aquel entonces con la situación actual en nuestra región, el cambio es sorprendente.

¿Sin ningún aspecto negativo?

Por supuesto que este desarrollo no sólo tiene aspectos positivos. En 1989-90 contábamos con unos 75.000 puestos de trabajo, de los cuales la mayoría se ha perdido. Pero hoy alcanzamos el respetable número de 40.000 a 45.000 empleos, y hemos conseguido reconstruir la industria química.

¿Y eso es suficiente para la gente en Bitterfeld?

Como es natural, la gente se ha vuelto más exigente. Por lo tanto, es difícil que la satisfacción sea total. Pero opino que la impaciencia y la exigencia de las cosas vayan a mejor pueden tener efectos positivos.

Bayer-Werk in Bitterfeld

Fábrica de Bayer en el parque químico de Bitterfeld.

¿Qué cosas ejemplifican el desarrollo que ha tenido lugar en Bitterfeld durante estos últimos 20 años?

El parque químico, que es la unión de los dos grandes sectores que había aquí antes: el de la industria química y el de la industria cinematográfica. Ambas áreas han sido completamente rehabilitadas. La limpieza de la zona de tóxicos y creación de un espacio para nuevos asentamientos industriales.

Asentamientos de… ¿por ejemplo?

Contamos con grandes empresas como la Bayer S.A., que produce las famosas aspirinas. Además, hay espacio industrial para producir materias primas de las que se extraen pinturas y productos similares. Tenemos una importante manufactura del vidrio plano. Y le abrimos las puertas a un sinfín de pequeñas empresas.

¿Y que hay de la protección del medioambiente?

Un ejemplo para el desarrollo de Bitterfeld es la regeneración de Goitzsche: esta explotación a cielo abierto fue inundada y hoy Bitterfeld es una ciudad con lago.

Hafen von Bitterfeld

Amarradero en el lago Goitzsche de Bitterfeld.

Ha mencionado antes que con la reunificación del país se perdieron muchos puestos de trabajo, ¿qué más cosas se han perdido en Bitterfeld, que usted lamente especialmente?

Las personas que abandonan la región, que son en su mayoría jóvenes, bien formados y flexibles. Esto conlleva un envejecimiento de la población que nos preocupa. Pero gracias a los nuevos asentamientos, como por ejemplo el “Solar Valley“ [creado por la empresa de células solares Q-Cells], notamos también que la gente viene, encuentra trabajo y se asienta aquí.

En 2007 Bitterfeld se fusionó con algunas comunas vecinas, convirtiéndose en Bitterfeld-Wolfen, ¿por qué se tomó esa decisión?

Hacia tiempo que nos planteábamos la posibilidad de una fusión. De hecho, se hablaba de la región Bitterfeld-Wolfen mucho antes de que existiera. La decisión se tomó finalmente porque, en la práctica, nuestras áreas industriales ya estaban fusionadas. Unidas oficialmente, la burocracia se simplifica, y las comunas estaban tan cerca unas de otras que ya casi no se distinguían los límites entre ellas. La industria ejerció su parte de presión, los actores políticos demostraron comprensión, y acordamos fusionarnos.

Suena un poco a matrimonio forzado...

Digamos que cada fusión presenta dificultades al principio, y éstas nos ocupan aún. Pero estoy firmemente convencido de que las vamos a superar. Nos queda todavía un largo camino por recorrer hasta que la nueva realidad administrativa se asiente en las cabezas de todos los habitantes. Hay que superar las rivalidades del pasado, que afectaban sobre todo a las dos grandes ciudades Bitterfeld y Wolfen. Cuando lo logremos, se verán los efectos positivos de la fusión.

Miremos al futuro, ¿qué desarrollo le espera a Bitterfeld-Wolfen en los próximos de cinco a diez años?

Con la mercadotecnia adecuada, seguiremos impulsando el desarrollo de la región en particular del “Solar Valley” y del parque químico, y ampliaremos las posibilidades recreativas en Goitzsche. Pero todo esto tiene que llevarse a cabo paulatinamente y en consenso con la población. No va a haber cambios repentinos como los hubo poco después de la reunificación de Alemania, pero queremos seguir encaminando nuestro futuro hacia una ciudad industrial al borde de un lago.

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