La familia, condenada a la extinción | Diga usted | DW | 23.05.2005
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Diga usted

La familia, condenada a la extinción

La desaparición de la institución familiar debido a las exigencias laborales y sociales es tema de opinión de nuestros lectores.

¿Cuál será el futuro de la familia?

¿Cuál será el futuro de la familia?

A la pregunta de cuál es el problema de fondo, es que la sociedad europea ha perdido su espiritualidad y su religión, ya que de ellas se derivan muchos valores humanos que nos dan ese sentido de unión familiar, y también se ha perdido el sentido de disciplina y respeto que teníamos desde niños para con los adultos. Esto en gran medida se ha debido a que, cuando la sociedad aspiró a un mejor estilo de vida, se enfocó tanto en el trabajo y en el progreso industrial de la Europa de la posguerra, que, cuando se dio cuenta, había descuidado a sus hijos, que pasaban muy largos períodos de tiempo solos, ya sea en casa o en guarderías. Como consecuencia, estos niños, con el paso del tiempo, se fueron deshumanizando. Debido a la falta de contacto con los padres, empezaron a tener poco respeto por sus progenitores, lo que trajo por consecuencia que, cuando estos niños crecieron y se hicieron adultos, ya no sintieran ningún remordimiento por dejar solos a sus progenitores. Estos padres no les dieron a los hijos tiempo para estar con ellos, para amarlos, cuidarlos y darles valores de unidad familiar. Por consecuencia, estos niños, ahora adultos, inconcientemente buscaron una forma de autoprotegerse, que fue pensar en su propio bienestar y defenderse de los demás a cualquier precio. Aquí en México escuché una vez algo dirigido a los padres, "Niños de guardería e internado, seguro padres de asilo".

José García Leyva, México.

La familia está condenada a la extinción, debido a que nunca se valoriza ni ensalza el valor de la dedicación a la familia, a los hijos. Se debería premiar muy seguido a esas madres entregadas a sus hijos que hacen de su hogar un oasis. De esta manera, muchas mujeres añorarán ser las madres expertas, cariñosas y envidiadas por muchas profesionales, para las que será un sueño utópico e inalcanzable. Cuando se de esta imagen a la sociedad, entonces tal vez se le de importancia a estos aspectos psicológicos, y no sólo a lo material, lo mundano, que crea una sociedad de muertos por dentro, ya que la familia bien constituida es el mejor tesoro, que no se alcanza con la billetera.

María Elena Muñoz P.

El problema radica en la "cosificación" del ser humano. Cada ser humano es convertido en un creador y consumidor de bienes y servicios. El día que cambie esta cultura, posiblemente el concepto "familia" vuelva a ser una realidad.

(Anónimo)

Un modelo de sociedad basado en la competencia, en la acumulación para acceder a una mayor opulencia, aunque sea virtual, en los valores materiales, apunta al individualismo que ustedes mencionan. Este individualismo se lleva en su carrera no sólo a la familia, sino a la vida humana y tal vez al planeta entero. Es necesario dibujar con urgencia un mundo distinto en el que los valores del espíritu, sin caer en fundamentalismos, sean lo importante. Es necesario recoger las palabras que, desde varias visiones, apuntan al amor entre los miembros de la sociedad, por encima de los "ismos" que tanto daño han hecho.

José Miguel Cruces

En casi toda Europa la tasa de natalidad es baja. Las causas son múltiples, pero nada se hace por buscar la solución. Deberían facilitar la carta de ciudadanía a todos los descendientes de alemanes, nietos y biznietos, que han emigrado a principios y mediados del siglo XX. Hay un potencial muy grande en los jóvenes con ansias de estudiar y trabajar en Alemania, pero la Carta Fundamental y la Ley de Inmigración es tan complicada que no les permite adquirir la ciudadanía alemana. Estos jóvenes tienen incorporada la cultura alemana y se adaptarían rápidamente, sin generar conflictos raciales,culturales o religiosos como los que están sucediendo en Alemania, Holanda o Francia.

Raúl Schibber, Buenos Aires, Argentina.

El machismo que viene gobernando el mundo desde el relato de Adán y Eva, cuando "ella" es su costilla, ha empezado a socavar a la familia.

Es cierto que el mundo de hoy hace que cada hijo tome el camino que más le convenga y se vaya por el mundo. Terminamos de recibir la noticia de nuestro tercer bisnieto, Teodoro, nacido en Nueva Zelanda. A su abuela, una de nuestras hijas, le até yo mismo el cordón umbilical en medio de la cordillera, a 400 kilómetros al sur de San Rafael, donde yo había nacido, y ella tuvo a mi nieto a 1300 kilómetros más al sur en Gobernador Costa, siempre sobre la Ruta 40, y en Argentina. ¡Ahora, nuestro bisnieto ha nacido en otro continente! Pero la familia siempre existirá.Hacen falta leyes sociales justas. En primer lugar, que la jubilación sea para el matrimonio, con un aporte de sólo 20 años para la mujer. Asó podrá cuidar a sus hijos hasta tener ella 40 años, y a los 60 dejará de trabajar, y recibirá el 50 % de la jubilación. Su marido recibirá a los 63 el otro 50%. Habrá población si hay paz, y no guerras. Mi abuelo emigró de Francia por las guerras, y la familia de mi madre dejó España por buscar mejores tierras para cultivos. La historia de la familia de mi esposa es igual. Y así, la de tantos. Los primeros inmigrantes que recibió América, fueron "indígenas" que llegaron de Asia, Vikingos, Galos y originarios de la Polinesia. Tengamos fe. Y demos apoyo a la familia, con leyes justas, sin corrupción. Así podrá seguir existiendo.
Emilio Marmol Gagey, Argentina.

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