La erupción del volcán Klopp | Deportes | DW | 20.09.2013
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Deportes

La erupción del volcán Klopp

El entrenador del Dortmund, Jürgen Klopp, es uno de los personajes más emocionales y explosivos del fútbol. En Alemania ya era famoso por ello y ahora el mundo tuvo la oportunidad de conocer la que no es su mejor cara.

En Nápoles el mundo conoció la cara menos simpática del entrenador alemán del Dortmund Jürgen Klopp.

En Nápoles el mundo conoció la cara menos simpática del entrenador alemán del Dortmund Jürgen Klopp.

No hay duda de que Jürgen Klopp es uno de los mejores entrenadores de fútbol a nivel internacional. Sus meritos van más allá de haber llevado a un joven e inexperto equipo como el Dortmund a disputar la final de la Champions League del 2013; en apenas cinco años Klopp ha ganado en dos ocasiones la Bundesliga, y en una la Copa y la Supercopa alemana. Además ha forjado en el club teutón una identidad futbolística reconocida y admirada en todo el mundo por ser atractiva y atrevida.

Esa es la cara bonita de Jürgen Klopp. Su otra cara, la fea, sale a relucir en los estadios, y usualmente quienes la ven más de cerca son los árbitros de los partidos del Dortmund, en especial el cuarto juez, que es el encargado de velar por el orden en la banca de los equipos. El entrenador alemán reacciona con tal vehemencia a las decisiones que no comparte, que muchos silbatos consideran que su actuar tiene más de agresión e intimidación que de protesta.

Debut en la Champions League

Hasta ahora Klopp había logrado mantener la calma en los partidos internacionales del Dortmund. Esta semana en Nápoles estrenó en la Champions League su muy particular forma de quejarse y ella le valió ser expulsado. “¿Qué puedo decir? Creí que me tenía bajo control, pero parece que no es así. Ya me disculpé ante el equipo y ante el árbitro, las cosas son como son y se ven como se ven. Mi comportamiento fue equivocado”, comentó Klopp lo sucedido.

La UEFA tendrá que decidir cómo castigará la "explosión" del entrenador del Dortmund, y con toda seguridad no le ayudará mucho que el organismo rector del fútbol en Europa revise las sanciones que a lo largo de su carrera ha acumulado en Alemania.

En total Klopp ha tenido que pagar 48.000 euros de multa a la Bundesliga por protestar las decisiones de los árbitros, o arremeter en su contra. En el expediente del entrenador reposan todo tipo de faltas disciplinarias: “idiota” llamó a un juez en el 2007, en el 2010 le restregó su gorra en la cara al cuarto oficial, y en el 2012 persiguió y gritó a otro haciendo muecas de furia que luego, al revisar las imágenes en la televisión, comentó diciendo “mi rostro se veía feo, daba miedo”.

Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Este es el otro Jürgen Klopp, el que sonríe y está de buen humor cuando no tiene la presión de los partidos.

Este es el otro Jürgen Klopp, el que sonríe y está de buen humor cuando no tiene la presión de los partidos.

Como en la famosa novela de Robert Louis Stevenson, el carácter de Jürgen Klopp parece efectivamente esconder una doble personalidad. De un lado está el agresivo, explosivo y emocional entrenador en la cancha; por el otro el hombre de fútbol y ser humano que cuando está libre de la presión de los partidos saca a relucir su agudo y fino sentido del humor.

Las apariciones en público del entrenador alemán, sean estas en conferencias de prensa o eventos académicos, se caracterizan por estar acompañadas de la risa de los asistentes. Klopp tiene una forma de ser agradable y simpática, y de su boca, fuera de los estadios y cuando su interlocutor no es un árbitro, salen con frecuencia inteligentes y picantes comentarios, formulados no para herir, sino para entretener.

Lamentablemente ese Jürgen Klopp no es el que se vio en el partido de la Champions League entre Nápoles y Dortmund; allí el mundo fue testigo de ese otro Jürgen Klopp, al que la UEFA castigará por su censurable comportamiento.

“Me mostré como un primate, fue idiota de mi parte” reconoció su culpa el entrenador alemán tras ver el final del juego de su equipo en la oficina del conserje del estadio napolitano, Vincenzo Gerrone. Este, por su parte, le contó al diario alemán Bild “esa visita fue la mejor desde que Diego Maradona estuvo aquí. Klopp es un tipo encantador y muy agradable”.

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