Lúpulo: el “oro verde” de Baviera | Ciudades y Rutas | DW | 30.07.2007
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Ciudades y Rutas

Lúpulo: el “oro verde” de Baviera

El Hallertau es la región de cultivo de lúpulo más grande del mundo. Gracias a un centro de investigaciones, Alemania lidera la producción y exportación de lúpulo.

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Fritz Ludwig Schmucker, administrador de la Sociedad para la Investigación del Lúpulo. Hüll, Alemania.

Inmensas cepas de hasta siete metros de altura dominan el paisaje de Hallertau, una región llena de colinas entre Munich e Ingolstadt, en el sureste del país. Aquí se cultiva el lúpulo, considerado “el oro verde” de Baviera.

“En el mundo hay 50.000 hectáreas cultivadas con lúpulo. Una tercera parte de ellas en Alemania, otra tercera en el noroccidente de Estados Unidos y otra tercera en el resto del mundo”, dice Bernhard Engelhard, director del Instituto de Investigaciones del Lúpulo (HFZ), con sede en Hüll, cerca de Wolnzach.

A mediados de agosto comienza la cosecha

De las cerca de 19.000 hectáreas cultivadas en Alemania, 14.220 se encuentran en Hallertau. “Dos terceras partes de la cantidad recogida se exporta a 130 países, aunque la mayor parte es vendida a Estados Unidos, Japón y Rusia”, explica Engelhard.

El cultivo de esta planta umbelífera, declarada “la planta medicinal de 2007”, es conocido en la región desde el siglo VIII. “El lúpulo crece y florece sólo entre los 35 y 55° de latitud, tanto norte como sur, (los días de verano más largos son más favorables)”, explica el director del Instituto de Investigaciones del Lúpulo.

Investigación al servicio de la cerveza

También la ciencia juega un papel importante. Dicho instituto de investigaciones fue creado en 1926 para enfrentar una plaga traída de Asia. Para limitar a un mínimo el uso de fungicidas fue desarrollado un sistema de detección del hongo de Peronospera que mide los niveles de esporas en aire, indica Fritz Ludwig Schmucker, administrador de la Sociedad para la Investigación del Lúpulo. Si se superan los límites, los cultivadores son alertados por fax o sms para que fumiguen.

“Hoy las cantidades de fungicidas utilizadas en el cultivo de lúpulo corresponden a un 4% de las empleadas hace 30 años. Este es un aporte ecológico al medio ambiente”, asegura Schmucker. El método es, entre tanto, implementado por los vinicultores.

“El cultivo del lúpulo es dispendioso”, advierte Engelhard quien agrega que en Alemania se necesitan 2000 plantan por hectárea y su cultivo tiene que ser financiado por dos años antes de que produzca. “El cultivo del lúpulo es comparable con el de la uva que retoña en primavera y la vida de la cepa puede durar unos 15 años, aunque hay casos en los que ha sobrevivido hasta 70 años”, cuenta Engelhard.

Los chinos sedientos de cerveza

Los bajos precios del lúpulo habían causado una reducción de su cultivo. Pero ahora que China ha aparecido como gran comprador en el mercado mundial, el precio del lúpulo se ha triplicado.

La producción mundial de cerveza subió un 6% el año anterior, cifrándose en 1.700 millones de hectolitros. Esto equivale a decir que se bebieron 100 millones de hectolitros más que el año anterior (45 millones de hectolitros sólo en China), de acuerdo a informes de Joh.Barth & Sohn, la mayor empresa comercializadora de lúpulo.

“El crecimiento del consumo de cerveza fue registrado en aquellos países o regiones donde no gustan tanto las amargas, como en China, Brasil, América Latina y Europa del Este. Con nuestra típicas cervezas alemanas tipo pilsener no podemos lograr allí grandes éxitos”, concluye Schmucker.