Líder opositor pide a kenianos no ir a trabajar este lunes | El Mundo | DW | 13.08.2017
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El Mundo

Líder opositor pide a kenianos no ir a trabajar este lunes

Raila Odinga quiere dar una señal de malestar y luto por los muertos a manos de la Policía, sostuvo. El Gobierno dijo que no aceptará más protestas violentas.

El derrotado candidato presidencial y líder opositor keniano Raila Odinga hizo un llamado este domingo (13.08.2017) a sus compatriotas para que no acudan a sus trabajaos este lunes, como señal de luto por los manifestantes fallecidos en las pasadas jornadas a manos de la Policía, en el marco de las protestas por los resultados electorales que dan la victoria al actual presidente, Uhuru Kenyatta, y que la oposición se niega a reconocer por considerarla fraudulenta.

"Han derramado la sangre de inocentes", dijo Odinga ante sus seguidores en el barrio de Kibera, en Nairobi, feudo de la oposición. "No salgan de sus casas. No vayan a trabajar. El martes haremos una declaración sobre la dirección a seguir", añadió el político, que ha perdido las tres últimas elecciones presidenciales y en todas ellas ha acusado fraude en su contra. Las elecciones del pasado martes fueron consideradas justas y transparentes por los organismos internacionales que las monitorearon.

La Policía patrulla las calles de Nairobi.

La Policía patrulla las calles de Nairobi.

Según datos de la oposición, al menos 100 personas murieron en los enfrentamientos con la Policía. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia, en cambio, cifró en 24 el total de fallecidos, y acusó a la Policía de un "uso excesivo de la fuerza". Las fuerzas de seguridad respondieron negando esas acusaciones, que consideraron "infundadas y sin base, destinadas a hacer escalar la tensión en el país".

"No se dejen utilizar”

Este domingo Nairobi pareció recuperar la calma, incluidos los barrios opositores de Kibera y Mathare, así como la ciudad de Kisumu. Periodistas de la agencia de noticias AP dijeron que la Policía patrullaba las calles y la gente iba a los servicios religiosos, sin que se vieran mayores problemas. De cualquier forma, y previendo que la situación escale, el Gobierno ya adelantó que no tolerará más protestas violentas.

Teniendo en la memoria lo ocurrido tras las elecciones de 2007, cuando la oposición se negó a reconocer los resultados y organizó protestas que se saldaron con más de 1.200 muertos, el Ejecutivo advirtió que quienes inciten a la división "sufrirán las consecuencias”. "Las protestas pacíficas son un derecho constitucional para el que se ofrece protección policial, pero las que hemos visto estos días han violentas", señaló el portavoz de la presidencia, Manoah Esipisu.

"No se dejen utilizar como peones", añadió en referencia a las manifestaciones que han causado decenas de muertes desde el pasado viernes.

DZC (EFE, dpa, AP)

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