Jefes de partido: sin éxito, pero en el cargo | Alemania | DW | 24.11.2017
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Alemania

Jefes de partido: sin éxito, pero en el cargo

Angela Merkel perdió, Horst Seehofer también y Martin Schulz aún más. Los tres están políticamente debilitados, pero siguen remando contra viento y marea.

Este es un tema que también afecta a la mediana empresa, a una familiar. El jefe hace mucho que cumplió 70 años, pero no quiere retirarse. También en los coros masculinos, muchos octogenarios siguen cantando aunque sus voces sean casi inaudibles. En la política, la edad no es normalmente un criterio. Se trata más bien del tiempo ocupando un cargo. Y es que un puesto de trabajo público es para toda la vida. El problema aparece cuando la persona no cosecha éxitos, pero no quiere ceder su puesto. Este es el caso de Horst Seehofer, el jefe de la Unión Cristianosocial de Baviera (CSU).

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Seehofer experimentó por partida doble una derrota el 24 de septiembre. La CDU solo logró el 33 por ciento de los votos. Los resultados solo fueron peores en 1949. En Baviera, la CSU obtuvo el 38% de los votos, el siguiente terremoto.

El líder de la CSU y ministro presidente de Baviera es, sobre todo, el padre de la derrota. Con sus 68 años de edad, ya debería estar pensando en dimitir. Ya tiene incluso sucesor, Markus Söder. En Berlín puede definitivamente ejercer más poder, sobre todo, de decisión y sigue siendo una autoridad.

Su peor peligro acecha en las filas de la CSU: la cuestión es si Söder consigue reunir la suficiente clientela y ponerla en contra de Seehofer, es decir, si las bases se manifiestan contra el jefe de partido. Para la CSU de Baviera no hay nada más sagrado que las elecciones en 2018, en las que quieren volver a conquistar la mayoría absoluta.

Angela Merkel.

Angela Merkel ha perdido brillo, pero no poder.

Angela Merkel: debilitada, pero gobernando

La situación de Angela Merkel pinta diferente. A pesar del fracaso a la hora de formar coalición y los pobres resultados electorales de septiembre, la CDU sigue apoyando a su eterna canciller. El motivo es que no hay sucesor. Ursula von de Leyen, la ministra de Defensa, no es muy popular en su propio partido. El ministro de Interior, Thomas de Maizière, no cuenta con el poder necesario. Wolfgang Schäuble, por su parte, es el único que puede presumir de autoridad y de buena reputación, pero su edad juega en contra. Podría hacerlo, sin duda, pero tiene 75 años y su salud no es precisamente de hierro.

Annegret Kramp-Karrenbauer, Julia Klöckner y Jens Spahn tienen posibilidades, sobre todo, Spahn. Este joven de 37 años quiere que la CDU sea más conservadora. Además, cuenta con el apoyo de las filas jóvenes de su partido, pero también el de los que desean una política económica liberal.

Julia Klöckner, por su parte, sigue siendo fiel a Merkel. Estuvo considerada hasta 2016 la perfecta sucesora, pero perdió las elecciones de su región, Renania-Palatinado, y sin una victoria contundente no se puede llegar tan lejos.

Annegret Kramp-Karrenbauer sí lo consiguió. Desde 2011 gobierna en Sarre. Esta católica convencida no ha despertado mucho interés en los medios de comunicación alemanes, pero no es un inconveniente para convertirse en la sucesora de Merkel.

Martin Schulz, el gran perdedor

Por el momento, Martin Schulz parece ser el gran perdedor. El SPD logró, bajo su liderazgo, mantenerse en la barrera del 20% de los votos en septiembre. Con el fracaso de las negociaciones para formar la coalición "Jamaica”, Martin Schulz, se vio amenazado por su peor pesadilla, unas nuevas elecciones. Estas supondrían quizá perder aún más votos y perder de manera inoficial el título de partido del pueblo.

La cuestión es si Martin Schulz podrá sobrevivir, políticamente hablando. Seguir siendo el jefe del SPD. En la actualidad, nadie quiere su dimisión, pero el partido teme perder lo poco conseguido en las elecciones pasadas. Por este motivo, el SPD ha tomado un nuevo rumbo, una vía que nunca anheló, ¿hacia un nuevo matrimonio político con la CDU?

Volker Wagener (RMR/VT)

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