Hermine, la mujer que ayudó a Ana Frank cumple 100 años | Sociedad | DW | 15.02.2009
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Sociedad

Hermine, la mujer que ayudó a Ana Frank cumple 100 años

Hermine Santrouschitz, conocida por su sobrenombre holandés “Miep”, fue una de las personas que ayudó a Ana Frank a esconderse de los nazis. Miep recibe miles de felicitaciones por su cumpleaños número 100.

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Miep Gies con una nueva edición del Diario de Ana Frank.

Miep Gies es el último “ángel” sobreviviente de los cuatro que ayudaron a sobrevivir, por lo menos por un tiempo, a la familia Frank, pero también a los van Daan y a Fritz Pfeffer. Sus trágicas muertes en campos de concentración de la dictadura nacionalsocialista empero, no pudieron evitarlas.

Miep Gies era realmente de nacionalidad austriaca y nació el 15 de febrero de 1909 en Viena. Miep Gies es no sólo la última, sino la más célebre sobreviviente que ayudó a la familia de Ana Frank, según documentos de la Fundación Ana Frank en Ámsterdam, ciudad en aún vive y donde se desarrolló la tragedia de la persecución nazi a los judíos, demócratas, homosexuales, católicos y opositores, entre otros.

Gracias a Miep, el mundo conoció las penurias de Ana Frank

Miep Gies, celebró su cumpleaños "en una jornada tranquila, en el círculo familiar y con amigos" y quiere responder a todas las cartas y tarjetas recibidas, señaló una portavoz de la fundación.

En los años previos a la deportación de los Frank, Miep Gies proveía de alimentos a la familia, a pesar de estar arriesgando de esa manera su propia vida. Ese comportamiento le valió en años posteriores múltiples condecoraciones. Así todo, la propia Miep Gies siempre ha dicho: "No fui ninguna heroína. Para mí era lo más normal." Miep Gies estará "por siempre estrechamente ligada al diario de Ana", señaló la portavoz de la fundación.

Querida secretaria del papá de Ana

La misma Miep había crecido en la pobreza en la capital de Austria. De niña, su estado nutricional era tan crítico que sus padres aprovecharon un programa de ayuda infantil que ofrecía alimento y techo a niños europeos en Holanda. Así fue como la enviaron a Leiden en 1922. A la edad de 13 años, Hermine fue acogida entonces por una familia holandesa en donde “volvió a nacer” a la que quiso mucho.

Fue justamente esa familia la que le dio el sobrenombre de “Miep”. En el mismo año, Miep se mudó junto con su familia adoptiva a Ámsterdam. En 1933, el año en que Hitler subía al poder en Berlín, Miep se presentó a pedir trabajo a la empresa de la familia Frank. Otto, el papá de Ana, le ofreció el puesto de secretaria. Desde ahí se convirtieron en buenos amigos con Ana, su hermana Margot, así como con sus padres Edith y el mismo Otto, el jefe de Miep.

Declarada enemiga de la política de Adolfo Hitler

En los años posteriores y tras la invasión nacionalsocialista de Holanda en 1940, los nazis se convertirían en una creciente amenaza. Gies fue una decidida enemiga de la política hitleriana. Al negarse a entrar a un partido nazi para mujeres, éstos le quitaron su nacionalidad austriaca dándole tres meses de plazo para legalizar su estadía en Holanda. Cosa que logró casándose con Jan Gies, de quien lleva el nombre.

El 5 de julio de 1941, cuando Margot, la hermana de Ana, recibió la orden de los nazis de presentarse en uno de sus “campos de trabajo”, sabiendo que eso significaría la muerte segura, los Frank decidieron aceptar la oferta de Miep de esconderse en una pieza que daba al patio trasero de su casa en la Prinsengracht 263. Más tarde llegarían la familia van Pels y el dentista de Miep, Fritz Pfeffer.

Pan y cariño para los perseguidos

A lo largo de dos años, Miep Gies no sólo llevó alimento y lectura a los perseguidos, sino amistad y cariño, como relata Ana Frank en el diario que escribiera durante ese tiempo.

Pero el 4 de agosto de 1944 fueron descubiertos y apresados por la llamada “policía verde”. La misma Miep Gies logró evadir la captura convenciendo al comisario Karl Josef Silberbauer de que ella era, como él, también originaria de Viena. El comisario nazi no la aprehendió, pero le advirtió que le seguiría los pasos. Amenaza que no detuvo a Miep de ofrecerle una mordida si dejaba libres a las familias Frank y van Pels. “No estoy en capacidad de decidirlo” – Fue la respuesta del nazi austriaco en Holanda.

El mismo día de la captura de las familias y del dentista de Miep, ella recuperó sus pertenencias, entre las que se contaban el diario de Ana. Anotaciones que Miep le entregó después, en 1945, a Otto Frank, el único que regresó vivo de los campos de concentración a los que fueron deportados y en donde murieron.

Miep Gies enviudó en 1993. De su matrimonio le quedó un hijo, Paul. Hoy, Miep vive en Ámsterdam y “goza de plena salud física y mental”, como anuncia la Fundación Ana Frank. El diario de Ana Frank ha sido traducido a gran número de idiomas y es leído aún por millones de personas en todo el mundo.

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